La arruga no es bella

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Contrapunto

La cirugía estética se democratiza. L’Express da cuenta del crecimiento exponencial de la demanda en Francia, aunque la moda es común a todos los países ricos. A partir de los 40 años, lifting or not lifting? es la gran cuestión que ellas tienen que resolver. Y cada vez más mujeres (y también hombres), de todos los ambientes sociales, optan por detener el tiempo a cualquier precio. Un precio considerable, si bien ya puede pagarse a plazos. Todavía no corre a cargo de la Seguridad Social, pero es cuestión de tiempo. ¿Por qué no ha de haber un derecho a la belleza, un derecho a escoger el propio rostro? Nadie puede quedar fuera del mercado de la seducción. Y una vez liquidado el tabú sexual, hay que acabar con el tabú narcisista. Del derecho a la juventud nos deslizamos fácilmente hacia el deber de ser jóvenes. Es una cuestión de higiene, aclaran las más entusiastas. ¡Se espera tanto del bisturí mágico!: un nuevo amor, un empleo, un volver a empezar. Las que hoy se rebelan contra las arrugas aún se acordarán de aquella época en que estaba de moda ridiculizar a la mujer-objeto, a la mujer sometida a la dictadura de la belleza, más preocupada de cuidar la apariencia que de cultivar su mente y su espíritu. Hoy la ex militante de la liberación femenina se ofrece al bisturí sin remordimientos. Como siempre, en busca de las razones para vivir, se opta por cambiar lo más fácil.

Ignacio Aréchaga

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