Un notario entre profetas

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Duración lectura: 1m. 40s.

Todos los días aparece algún tipo de previsión económica. Instituciones con siglas respetables y banquillo de expertos nos dan sus pronósticos sobre qué ocurrirá con el PIB, el paro, la inflación, el déficit público…Las previsiones saltan a los titulares y tienen un efecto por el mero hecho de ser publicadas. Los inversores reaccionan. La Bolsa acusa el impacto. Los políticos declaran. Las empresas rectifican sus presupuestos. Es posible que luego la economía desmienta los pronósticos, pero los resultados reales suelen tener menos eco que las previsiones.

Por eso es oportuno que, en medio de tantos profetas, haya un notario que levante acta de las desviaciones entre los pronósticos y los datos reales. Esto es lo que hace la Diana de la escuela de negocios ESADE, con un informe que compara las previsiones y el dato real en el caso de las estimaciones del PIB.

En el informe ahora publicado acerca de las previsiones realizadas el pasado otoño sobre el crecimiento del PIB español, resulta que el promedio de las previsiones registra una desviación del 0,6% (diferencia entre la previsión y el dato real). La diferencia de seis décimas es pequeña en comparación con la de 2009, cuando los errores superaron los tres puntos de media.

La previsión más certera para 2010 fue la de La Caixa, que vaticinó un crecimiento nulo (0%), cuando el dato real fue que el PIB cayó un 0,1%. La segunda más acertada fue la del Gobierno, que previó que la economía caería un 0,3%.

Llama la atención que las previsiones del FMI y de la OCDE, que son las que despiertan más atención mediática, registran mayores desviaciones (0,7% y 0,8% respectivamente). Ambas organizaciones ocupan los últimos lugares del ranking que elabora ESADE.

Si se toma como punto de referencia los tres últimos años, las previsiones que más se ajustaron a la realidad fueron las de Intermoney.