La dura venta del ordenador para niños en países pobres

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Los directores del proyecto One Laptop Per Children (OLPC) pensaban llegar a los tres millones de pedidos en 2007, pero están lejos de conseguirlo. El compromiso de algunos gobiernos con la iniciativa ha resultado voluble. Nicholas Negroponte, director del proyecto, lo ha expresado así: “En parte, he subestimado la diferencia entre el apretón de manos con un jefe de Estado y tener un cheque firmado”, dice al New York Times.

El objetivo de la iniciativa es producir ordenadores personales, los XO, con un precio de 100 dólares y diseñado para niños de países en desarrollo (ver Aceprensa en Internet, 13 diciembre 2006), aunque mientras no aumente la demanda, el precio se encuentra en los 188 dólares. Perú, México o Uruguay han mostrado compromisos firmes de compra. Italia va a adquirir 50.000 para distribuirlos en Etiopía. En cambio, Nigeria y Brasil, que se habían declarado dispuestos a comprar un millón de XO cada uno, se han desentendido del compromiso.

Para tratar de superar estos contratiempos, OLPC ha anunciado el lanzamiento de la campaña “Give 1 Get 1” (“Dona 1 Coge 1”) en Estados Unidos y Canadá. Durante dos semanas de noviembre, podrán ser adquiridos dos portátiles XO por 399 dólares. Uno de ellos irá destinado a un niño en un país en desarrollo y el otro será enviado al comprador en Navidad. Habrá quien donce este segundo ordenador a la escuela o a organizaciones juveniles, o quien se lo quede para su familia o para uso personal, consideran los encargados del proyecto.

Uno de los temores que los creadores del proyecto tenían con respecto a esta iniciativa es que los XO resultasen demasiado esquemáticos y pobres para los niños norteamericanos y que sus críticas acabasen colgadas en Internet, dañando la imagen de la iniciativa en todo el mundo. Sin embargo, un estudio desarrollado este verano con niños estadounidenses de entre siete y once años ha resultado positivo al respecto. El diseño dirigido a ellos o la tecnología wireless que une estos ordenadores han sido puntos a favor para ganarse su aprecio.

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