El ascenso acelerado de la plutocracia mundial

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Duración lectura: 2m. 32s.

La ventaja de los más ricos sobre el resto se ha agrandado mucho en distintos países, también en algunos europeos tradicionalmente más igualitarios. El fenómeno es más marcado aún en países emergentes como India o China. La preocupación es que estas fortunas se amasen con operaciones financieras en Occidente o con influencias en los países en desarrollo, explica Chrystia Freeland en The New York Times.

En buena parte del mundo ha aumentado la desigualdad económica, principalmente entre la minoría más rica y el resto. En Estados Unidos, el 1% de los hogares más adinerados se llevó más del 80% del incremento total de renta habido en el país de 1980 a 2005. Así, su parte de la renta nacional ha subido de menos del 1% en 1974 al 6% en 2007, según los cálculos de Tyler Cowen, de la George Mason University. O, como dijo Robert Reich en una comparación expresiva, en 2005 Bill Gates y Warren Buffet tenían entre los dos casi tanto dinero (90.000 millones de dólares) como el 40% de sus compatriotas menos acomodados (95.000 millones).

El crecimiento de la desigualdad se observa también en otros países desarrollados, tanto en unos más parecidos a Estados Unidos en esto, por ejemplo Canadá y Gran Bretaña, como en otros tradicionalmente más igualitarios, entre ellos Alemania y los nórdicos. Lo mismo ocurre en naciones que de siempre han tenido fuerte desigualdad, como Sudáfrica, Brasil o México, y a más velocidad en algunos países emergentes como China, Rusia y -en menor medida- la India.

Jayant Sinha, del Instituto Tecnológico de la India, estimó el número de milmillonarios por billón de dólares de PIB en varios países. Los dos primeros puestos corresponden a Rusia (87) y la India (55). Ragharam Rajan, de la Universidad de Chicago, cita esos cálculos para para apoyar una advertencia. No hay reparo que poner al enriquecimiento lícito, dice; pero en países como esos, “demasiados se han hecho demasiado ricos merced a su proximidad al gobierno”. Más que innovaciones técnicas, “las principales fuentes de la riqueza de nuestros milmillonarios son tierras, recursos naturales y contratas o concesiones del gobierno”. Y concluye: “Si Rusia es una oligarquía, ¿cómo podemos ya resistirnos a llamar así también a la India?”.

En los países ricos el problema puede ser otro. Una diferencia entre los super-ricos de hoy y los de antaño es que los actuales viven en mayor medida de su trabajo, dice Emmanuel Saez (Universidad de California en Berkeley). Según sus estudios, en 1916 el 1% más rico de los estadounidenses obtenía por remuneración el 20% de su renta; en 2004, la proporción era el triple. Ahora bien, no siempre la remuneración de los ricos es premio al trabajo esforzado y al talento; buena parte viene de la Bolsa. “Y sin duda -avisa Cowen-, las elevadas ganancias en finanzas debería darnos que pensar”.