Canadá: el Tribunal Supremo da la razón a una universidad cuyo código ético rechaza la homosexualidad

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Duración lectura: 2m. 32s.

En una sentencia muy esperada, el Tribunal Supremo canadiense ha dictaminado que considerar inmoral la homosexualidad no es, en un profesor, razón para declararlo no idóneo para enseñar. El caso enfrentaba a la Trinity Western University (TWU), de orientación cristiana, y al Colegio de Profesores de la Columbia Británica. Este segundo organismo es el encargado de certificar la validez de los estudios que habilitan para ejercer la docencia.

El Colegio se había negado a acreditar al centro de formación de profesorado de la TWU porque sus alumnos suscriben un código ético que no admite la homosexualidad. Para dar la venia a los graduados de la TWU, pretendía exigirles cursar un año de estudios en una universidad pública.

La TWU pertenece a la Iglesia Libre Evangélica de Canadá. Su código no se refiere solo a la homosexualidad. Compromete a los alumnos a llevar una conducta conforme a las enseñanzas bíblicas, según las entiende la Iglesia protestante promotora. En consecuencia, obliga a abstenerse, por ejemplo, de beber, robar, copiar en los exámenes, tener relaciones extramatrimoniales o cometer adulterio. Pero el Colegio de Profesores solo consideró objetable el rechazo de la homosexualidad. Alegaba que tal postura es discriminatoria, y que sostenerla fácilmente llevaría a un profesor a fomentar actitudes negativas hacia la homosexualidad o a tratar mal a alumnos homosexuales. Sin embargo, como ha señalado el Supremo, no hay indicios de tal cosa: nunca se ha elevado queja alguna por este motivo contra un profesor graduado en la TWU.

Además, el Supremo ha sentenciado a favor de la TWU por razones de principio. La decisión del Colegio de Profesores, dice, se basa en “consideraciones irrelevantes” y supone una discriminación por motivo de la fe, pues la libertad religiosa “no es respetada si la consecuencia de ejercerla es la denegación del derecho a la plena participación en la sociedad”. Si se admitiera el argumento del Colegio, añade, “la misma lógica llevaría a negar la acreditación a los miembros de una determinada Iglesia”.

El Supremo confirma el criterio de dos tribunales inferiores que sentenciaron ya a favor de la TWU. En el largo itinerario judicial del caso, la TWU ha estado apoyada por varias organizaciones que se personaron en el litigio. Una de ellas es la Conferencia Episcopal católica canadiense. Su abogado en la causa, William Sammon, ha declarado: “Esta sentencia dice que las personas con convicciones morales basadas en valores religiosos pueden entrar en la arena pública: no tienen que ser reeducadas en valores seculares”.

También en la Columbia Británica se resolvió el año pasado otra causa judicial en torno a la actitud de los profesores con respecto a la homosexualidad (ver servicio 140/00). En aquella ocasión, el Tribunal de Apelaciones confirmó que el consejo escolar, en el que están representados los padres, puede vetar el uso en las clases de textos favorables a la homosexualidad.

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