Bush pide a los ciudadanos 4.000 horas en tareas de voluntariado

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Duración lectura: 2m. 49s.

El presidente de Estados Unidos lee un mensaje radiofónico todas las semanas. El 31 de agosto, muy cerca del aniversario de los atentados del 11 de septiembre, centró su discurso en la promoción de un plan conocido como “Septiembre de Servicio”. Desde su rancho de Texas, Bush llamó al compromiso social a todos los estadounidenses, especialmente a los jóvenes, con el fin de que desarrollen los hábitos de servicio, responsabilidad y esfuerzo, que forman, dijo, los fundamentos de la democracia.

El tono del discurso, impregnado de patriotismo, buscaba avivar los sentimientos altruistas de los ciudadanos -excitados por el recuerdo de los atentados-, pero también animarles a superar el miedo o el rencor: “En repetidas ocasiones nuestro país ha mostrado la fuerza de su carácter respondiendo a actos de maldad con actos de bien”. Quizás por eso no le tembló la voz cuando pidió a los estadounidenses 4.000 horas en tareas de voluntariado y servicios sociales.

El presidente ofreció ejemplos de personas comprometidas con el servicio social, con la esperanza de “que sirvan de inspiración a otros, sobre todo a nuestras personas más jóvenes, que tienen la energía y la determinación para hacer un trabajo importante”.

La convocatoria iba dirigida también al personal docente. A los profesores y directivos de colegios les urgió “a comenzar proyectos y actividades de servicio en septiembre” -coincidiendo con el aniversario del atentado en las Torres Gemelas- “y a hacer de este nuevo año escolar el comienzo de un hábito de servicio a los demás para toda la vida”.

Para facilitar la puesta en marcha del plan, Bush anunció la distribución de material de apoyo: una guía, un CD-ROM y un sitio en Internet llamado Students in Service to America. En ellos se ofrece información sobre cómo planear iniciativas o trabajar en grupos comunitarios. En total, más de 130.000 escuelas de primaria y secundaria, y otras instituciones educativas, recibirán la documentación durante el mes de septiembre.

AmeriCorps se hizo eco del ruego de Bush y pondrá 25.000 voluntarios a disposición de los colegios para apoyar programas escolares y extraescolares. Bush piensa que de esta manera “los jóvenes aprenderán lo importante que es el servicio para nuestra nación y cómo comenzar hoy mismo”.

Bush ya creó hace seis meses el FreedomCorps USA, una organización para incentivar y asistir a los estadounidenses que desean realizar actividades de voluntariado. También ha promovido en el Congreso la aprobación de una ley que permita otorgar fondos públicos a asociaciones de carácter o inspiración religiosa, para que puedan canalizar sus recursos personales hacia las tareas sociales de voluntariado. La ley ha sido aprobada por la Cámara de Representantes, pero está estancada en el Senado. Bush ha dejado claro que está dispuesto a aprobar las reformas como medidas ejecutivas si hiciera falta.

La intención de Bush es aumentar el número de voluntarios, que ya ha crecido espectacularmente a lo largo de este último año. Por ejemplo, VolunteerMatch, un grupo que pone en contacto a los voluntarios con los proyectos, ha recibido un 70% más de solicitudes; las inscripciones AmeriCorps a través de Internet han aumentado un 95%; y más de 48.000 personas se han inscrito en el programa Citizens Corps, de reciente creación.