Syndicate

GÉNEROS JUEGOS

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Una de las franquicias más innovadoras de PC en los años noventa se reinventa cambiando de género y haciéndose multiplataforma. El salto se nota, pero la esencia se mantiene.

Este nuevo Syndicate nos sitúa en un futuro cercano donde el mundo está en manos de megacorporaciones (los llamados “sindicatos”). Encarnamos al agente Kilo, el último miembro del brazo armado del sindicato Eurocorp, que iniciará una guerra entre sindicatos al portar un chip llamado a revolucionar el mercado.

La trama tiene elementos para destacar, pero al final decepciona y, sobre todo, no consigue atrapar al jugador porque los personajes no resultan carismáticos y la mayor parte se cuenta en archivos de texto. Una narrativa más cuidada y acorde al medio lo habría arreglado.

Dado el género escogido, de lo que se trata es de ir limpiando de facinerosos los escenarios. La diferencia con otros shooters es que el personaje está construido de cuerpo entero (no es la típica arma flotante) y tiene animaciones naturales en función del contexto, lo que aporta una enorme inmersión. A esto también contribuye la visión del protagonista, que no solo superpone en pantalla información sobre su estado y el entorno que le rodea, sino que además se distorsiona, ensucia o desenfoca en consonancia.

Se pueden llevar dos armas encima, y cambiarlas por otras que nos encontremos, e incluso en ocasiones se puede llevar una tercera especial de uso limitado. El arsenal es ocurrente y cubre todas las eventualidades para sobrevivir porque los tiroteos son intensos, siempre se está en inferioridad y el personaje resiste pocos impactos. Hay momentos para lucirse, pero en general no se puede hacer heroicidades.

Para paliar la elevada dificultad se ofrecen numerosas ayudas: salud regenerativa, coberturas, posibilidad de deslizarse, ataques cuerpo a cuerpo, y habilidades especiales. Las capacidades que nos concede el chip, que además aumentan con nuestros progresos, permiten inutilizar armas y corazas, controlar elementos del escenario o moverse a mayor velocidad que el enemigo, entre otras. Lo mejor es que todo se ejecuta con sencillez aunque se requiere pericia para llevarlo a cabo a la vez ante grandes amenazas.

Como en otros títulos, se permite jugar con otras personas pero únicamente a través de Internet. Hasta cuatro jugadores pueden formar equipo para cumplir misiones basadas en el Syndicate original y desbloquear aún más habilidades que en la campaña individual. El modo no resulta muy variado, pero al menos funciona bien y no contiene el polémico Pase Online de otros títulos, así que cualquiera podrá jugar sin pagar.

En el apartado audiovisual destaca por moverse con fluidez a la mayor resolución posible (algo difícil de ver en PS3), por tener unos efectos de luz impactantes y por contar con un buen doblaje a cargo de actores de Hollywood. Pero sus muchas virtudes quedan empañadas por detalles impropios de títulos de semejante producción, como cuelgues en la inteligencia enemiga, fallos en las animaciones y artefactos que evidencian una compresión irregular.

Con todo, se trata de un juego muy competente que hará las delicias de los fans de los shooters, de la ciencia-ficción y especialmente de los admiradores de su desarrollador, aunque esta sea su obra menos redonda. Solo para mayores de edad.