Borderlands: The Pre-Sequel!

GÉNEROS JUEGOS

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Género: shooter de saqueo en primera persona.
Plataformas: PS3, Xbox 360, PC.
Desarrollador: 2K Australia.
Distribuidor: 2K.
Jugadores: 1-2 en local, hasta 4 online.
PEGI: 18.
Contenidos: violencia, palabras malsonantes, apuestas.
Idioma: totalmente en español.
Precio: 49,95 € en PS3 y Xbox360, 39,95 € en PC.
Página web

La anterior generación de consolas sigue dando sus últimos coletazos. Prueba de ello es esta nueva entrega de Borderlands, saga que nació bajo su auspicio y que ahora cierra una etapa también en ella.

Esta “pre-secuela” relata a modo de flashback cómo Jack el Guapo se convirtió en el villano principal de Borderlands 2. Para ello sitúa los hechos entre los dos juegos anteriores y en un nuevo escenario: Elpis, la luna de Pandora (el planeta original de la saga).

Lamentablemente, a nivel argumental se limita a hacer explícitos acontecimientos ya apuntados anteriormente y tan solo avanza la trama general avisando de lo que está por llegar. Es por tanto el guión menos interesante de la franquicia porque, además, sus protagonistas son poco carismáticos y el humor resulta menos ingenioso. Lo mejor, como es habitual, recae en los homenajes a la cultura popular y en las bromas en torno al robot mascota de la saga, Claptrap.

Las señas características de la saga siguen presentes: es un shooter en primera persona basado en saquear el entorno y los enemigos caídos en busca de útiles para abastecernos y mejorar nuestras prestaciones. Estéticamente tiene modelados tridimensionales con líneas de contorno para simular dibujos animados. Su armamento es ficticio y puede añadir efectos a los disparos (como materia negra o la nueva criogenización) para hacer más puntos de daño. Y cada personaje cuenta con habilidades y afinidades armamentísticas propias que mejorar, y puede viajar en grupo. De esta forma, la campaña del juego se puede jugar a la vez con otro jugador presente o con tres más por Internet. La experiencia multijugador se beneficia de una mayor diversión y tasa de éxito al poder organizarse para conseguir objetivos.

En cuanto a novedades, se han incorporado las justas. Para empezar, ahora se puede manejar a cuatro de los enemigos de la franquicia, incluyendo a Claptrap, con sus armas y habilidades. No es algo revolucionario en concepto pero en la práctica suponen formas distintas de jugar, lo que aporta más variedad y alarga el uso. En cuanto a las armas, como era de esperar, hay nuevos modelos aunque se incorpora un nuevo tipo de tecnología: el láser.

Y finalmente, está la luna como escenario, que aporta mayor altura a las zonas al poder saltar más y la necesidad de cuidar el oxígeno para no morir. Los paseos por la superficie requieren abastecerse de fuentes de oxígeno, bombonas (que también dan una propulsión extra al saltar) o desplegar escudos protectores, con lo que aumentan el riesgo y el entretenimiento. Resulta coherente que el robot no se vea afectado por estas limitaciones biológicas, pero en su contra cuenta con una ruleta aleatoria de habilidades que puede beneficiar o entorpecer tanto a él como a los demás. Querido y odioso a partes iguales.

En el aspecto audiovisual, lo más destacable es la banda sonora, que ambienta perfectamente con sonidos electrónicos de ciencia ficción. En lo demás es un juego justito: el motor da tirones y le cuesta cargar texturas y horizontes; el doblaje al castellano es muchas veces soso y no se identifica bien de dónde vienen las voces en pantalla, y sobre todo resulta menos variado en entornos que sus antecesores por limitarse a una luna (y varias bases).

En conjunto es una entrega continuista que aporta pocas novedades aunque mantiene y refina lo mejor de la saga de cara a la tercera entrega propiamente dicha. Los fans no se sorprenderán con su relato pero gozarán de su contenido. El resto, hablando siempre de mayores de edad, lo disfrutarán si les gusta el humor gamberro y exagerado, los tiroteos fantásticos y la ciencia ficción.