Sociedad y medio ambiente

Jesús Ballesteros y José Pérez Adán (editores)

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Trotta. Madrid (1997). 400 págs. 3.500 ptas.

Esta obra universitaria expone el significado y las consecuencias de la interrelación entre la cultura moderna y el entorno natural. Es más que un simple manual para estudiosos del medio ambiente y, sin duda, la mejor contribución original en castellano para entender el status questionis de la problemática medioambiental.

El lector descubrirá dos significativas rebeldías frente a lo que en el mundo académico se entiende por políticamente correcto: Sociedad y medio ambiente no utiliza argumentos neoliberales ni neomalthusianos. Además, la obra cuenta con la presencia de juristas, sociólogos, geógrafos, ingenieros, economistas y filósofos, lo que le da un aire cosmopolita que oxigena los argumentos centrales de la obra. En nuestra opinión, las contribuciones de los profesores Martínez-Echevarría, Sosa y Prades son de particular relevancia.

De las cuatro secciones del libro, la primera da una visión sintética del estado de la cuestión y de las últimas aportaciones al debate sobre un futuro condicionado de manera irremediable por la crisis ecológica. Otros capítulos se ocupan del consumo y de la relación empresa-medio ambiente.

La segunda sección se articula en cuatro temas: la población, el desarrollo, la corporación multinacional y la identidad planetaria. El estudio de la población se centra en el equilibrio dinámico entre factores demográficos, culturales, técnicos y físicos. Se argumenta contra las visiones occidentalistas de la explosión demográfica y se afirma que la causa fundamental del deterioro ambiental depende mucho más del exceso de consumo de los países del Norte que del tamaño de la población en su conjunto.

La tercera sección, sobre ideología y praxis de la crisis ecológica, se abre con un recorrido por las diferentes filosofías ecológicas, en el que se subraya lo reductivo del biocentrismo y de los planteamientos tecnocráticos y se defienden los ecologismos humanistas. La última sección llama la atención sobre los problemas medioambientales más cercanos al público al que va dirigido el manual. Ciertamente, una crítica a veces mal recogida por los ecologistas es la falta de coherencia entre los planteamientos teóricos y los estilos de vida propuestos para uno mismo y para los demás. Estos planteamientos han de verse como viables para ser aceptados.

Carmen Salas

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