Padres e hijos. La relación que nos constituye

Encuentro. Madrid (2006). 221 págs. 21 e. Traducción: Marta Graupera.

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La autora es psicóloga y centra su trabajo en la terapia de pareja y familia. En 1970 fundó el Consultorio Familiar de Rímini, que en la actualidad continúa dirigiendo. Además de su trabajo clínico, guía grupos de reflexión para padres, trabajadores sociales, educadores y psicólogos. Sus trabajos de investigación sobre la familia destacan por la multiplicidad de enfoques -psicológico, existencial, social, cultural y antropológico-, lo que no hace sino enriquecer su obra.

La primera parte de este libro recoge seis conferencias en las que expone sus ideas sobre los principales elementos constitutivos de la familia y las relaciones entre padres e hijos. La tesis fundamental que plantea es que la educación de los hijos ha de ser afrontada desde la toma de conciencia de “ser” padre/madre y no de “hacer” de padre/madre. Se trata de que los padres tomen conciencia de su tarea de guías, con la que pueden influir decisivamente, a través de su acción educadora, en algunas dimensiones esenciales de la personalidad de sus hijos, a saber, biológicas, afectivas, sentimentales y espirituales.

En la segunda parte se transcriben los coloquios suscitados por las lecciones magistrales. Las contestaciones que la autora ofrece a las cuestiones concretas planteadas responden a su forma de ver la vida que, obviamente, se puede o no compartir. Tanto la autora como sus interlocutores son, fundamentalmente, de Italia y, por tanto, el trasfondo de sus reflexiones contempla la realidad sociocultural de ese país.

El libro ha constituido un best seller del género en su edición italiana, aparecida en 1996. La edición española está prologada por Aquilino Polaino-Lorente, catedrático de Psicopatología, que ofrece al lector herramientas y juicios de valor fundados para afrontar este estupendo libro. Conviene también resaltar la labor de la traductora, que ha resuelto con sobresaliente solvencia la traducción de una obra que, sin ser estrictamente filosófica, no deja de ser compleja. De ello se desprende que este libro va dirigido a un público, si no especialista en la materia, al menos acostumbrado a lecturas filosófico-educativas.

Antonio López Roa

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