Más virutas de taller

Los Papeles del Sitio. Valencina (Sevilla, 2010). 332 págs. 16 €.

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Poco a poco, Miguel d’Ors (1946) se ha convertido por méritos propios en uno de los poetas más importantes de la poesía española contemporánea, con libros tan leídos como El cielo es azul, La música extremada, Punto y aparte, Sol de noviembre y, entre otros, Hacia otra luz más pura. D’Ors, lo que no suele ser muy normal en la poesía, un género minoritario, cuenta con un buen número de lectores. Además, sobre todo últimamente, es mucho más respetado por la crítica y por los colegas, a pesar de que durante años se le ha marginado más por sus ideas que por la calidad de su literatura y por no formar parte de ninguno de los grupos o facciones más mediáticas en que suele agruparse la poesía actual. D’Ors, de manera deliberada, ha preferido transitar un camino personal, alejado de las modas y corrientes establecidas, lo que ha acentuado su independencia poética. Como escribe en la “Nota” que abre este dietario, el segundo que publica, “no me tienta en absoluto -antes lo contrario- la popularidad; no formo parte de la industria editorial”.

Esta afirmación se repite a menudo en estas notas, que contienen sus impresiones personales sobre su literatura, su vida como escritor y el mundo que le rodea, desde 2004 hasta 2009. El volumen anterior, publicado en la misma editorial en 2008, recogía sus notas de 1995 a 2004. El contenido es muy variado: desde la reflexión poética, la crítica literaria, el aforismo, el kaiku… pasando por certeras observaciones sobre la poesía actual, su vida como profesor de Universidad, sus aficiones, opiniones relacionadas indirectamente con la marcha política del país, citas seleccionadas y hasta no pocas páginas que son ensayos literarios. Sobresale su sentido de la trascendencia -en estas notas habla a menudo de su catolicismo-, su independencia de juicio, su ironía y su inteligente y sana opinión sobre algunas cuestiones literarias y morales que subyacen en interpretaciones “políticamente correctas” de la realidad. En este sentido, y por mencionar sólo algunas cuestiones sociales y religiosas, D’Ors habla del aborto, de los evangelios, de la extensión de la ignorancia religiosa, de la marginación de las cuestiones religiosas en el debate político y hasta en la literatura.

Mención especial merecen sus observaciones literarias. En algunas ocasiones, habla de su propia obra; en otras, disecciona algunas novelas y obras contemporáneas. También habla de sus lecturas, de sus referencias literarias (donde sobresale el escritor inglés Chesterton), de sus poetas españoles más leídos y de los que no le gustan, aunque ocupen la cumbre de la opinión canónica.

Este es el testimonio de un escritor independiente, que puede declarar con toda llaneza: “Puesto que no necesito nada, no temo nada, no pretendo nada y no tengo que quedar bien con nadie, puedo permitirme el supremo lujo de decir y escribir lo que quiero”.

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares