Viendo por televisión una de las semifinales del Abierto de Estados Unidos, el periodista John McPhee (1931), redactor de The New Yorker, decidió escribir una larga crónica sobre un partido que, a la larga, haría historia. Los contendientes eran Clark Graebner y el afroamericano Arthur Ashe. El partido se disputó en 1968.
McPhee describe de manera técnica y puntillosa muchos de los puntos que están en juego en un partido que estuvo muy reñido. A la vez, comenta muchos detalles que tienen que ver con la vida de cada uno de los tenistas, sus inicios, sus familias, su carácter, sus obsesiones y su manera de jugar al tenis. Mientras que Graebner es más directo y compulsivo, “el principal problema de Ashe en el tenis es la regularidad. Posee tal…
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