Se dice que Karol Wojtyła tenía pendiente publicar un tratado de ética, para el que había reunido no pocos materiales y con el que coronaría el conjunto de su obra. No parece aventurado sostener que lo que en buena parte se propone Juan Manuel Burgos es presentar una ética elaborada desde las nociones wojtylianas de persona y acción bajo su exclusiva responsabilidad. Y, en buena medida, lo logra.
Son abundantes y variados los núcleos temáticos abordados que reaparecen con esta base: desde la experiencia moral, el dinamismo de la persona interno a la acción, la norma de moralidad, el bien y el valor, hasta las fuentes o claves (según su denominación) de la moralidad, el juicio de conciencia o el camino moral.
De ellos, el mayor peso gravita …
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