En busca de Montesquieu. La democracia en peligro

Encuentro. Madrid (2007). 456 págs. 24 €.

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Cuando los liberales clásicos hablan de separación y división de poderes, piensan ante todo en un bien: la defensa de la libertad individual. Sin mecanismos de contención del poder político, la democracia deriva en instrumento de opresión. Esto es lo que defiende el profesor Pedro Schwartz, doctor en Derecho y en Pensamiento político y máster en Economía, en su libro En busca de Montesquieu.

El contenido de este ensayo toma pie de una comprobación fundamental: desde hace unos cien años, las democracias modernas se han ido alejando poco a poco de la doctrina de Montesquieu. A consecuencia de ello, el Estado ha ido creciendo y engordando hasta convertirse en el “ogro filantrópico” del que habló Octavio Paz: ese Estado providencia que oprime la libertad de los individuos con las mejores intenciones.

La crítica de Schwartz a la ideología intervencionista es bastante contundente y uno de los mejores valores del libro. Su visión del Estado del Bienestar no es nada positiva: “Su principio regulador es conceder plena libertad de goce a todos los individuos y protegerles de toda responsabilidad por las malas consecuencias de la indulgente forma de vida que han elegido”.

También es interesante el empeño de Schwartz por demostrar que la regla de la mayoría no es la esencia de la democracia. Cuando se reduce la democracia a un mero cómputo de voluntades, la libertad individual puede morir sepultada bajo la dictadura de la mayoría. Ahora bien, de ahí no cabe concluir -como hace Schwartz- que el fin último del Estado sea preservar la libertad del individuo.

Tal vez su análisis está demasiado condicionado por el “individualismo metodológico” que dice profesar. El individuo autónomo es, para él, la medida y el orden de todas las cosas. Es verdad que admite la existencia de otras realidades como las familias, las asociaciones o las iglesias, pero al final minusvalora lo comunitario.

Por lo demás, el libro contiene un excelente resumen de las bases ideológicas y de la evolución del liberalismo clásico. El último capítulo (“Más allá de Montesquieu”) reúne numerosas propuestas para adecuar el liberalismo clásico a las circunstancias económicas y tecnológicas de nuestro tiempo.