El manto de púrpura

TÍTULO ORIGINALLa Robe de Pourpre. Vie dAntonio Rosmini

GÉNERO

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Cristiandad. Madrid (2005). 540 págs. 21,15 €. Traducción: Silvia Kot.

Esta es la historia del sacerdote Antonio Rosmini, el filósofo italiano más importante del siglo XIX, muy estimado por los Papas desde Juan XXIII a Juan Pablo II. Fue al mismo tiempo un hombre controvertido y malinterpretado, tras ser condenadas, después de su muerte, cuarenta de sus proposiciones. Sus detractores buscaban en la obra rosminiana unas inexistentes relaciones con el panteísmo, el jansenismo o el liberalismo. Sin embargo, en agosto de 2001, una nota de la Congregación para la Doctrina de la Fe puso las cosas en su sitio al señalar que el decreto condenatorio de 1887 no correspondía en realidad a la auténtica posición de Rosmini sino a posibles conclusiones de la lectura de sus obras. Y es que el filósofo italiano trató de buscar un vínculo entre la teología y la filosofía, aunque en modo alguno pretendió someter la primera a la segunda.

Esta biografía de Rosmini, que se lee casi como una novela, nos sitúa en el agitado escenario de la Italia previa a la unificación, en la que Pío IX conocerá su particular “via crucis” por parte de quienes deseaban manipularlo al servicio de sus intereses nacionalistas. Sin embargo, Rosmini aparecerá siempre como un fiel servidor del vicario de Cristo: permanecerá con él en Roma y en el destierro de Gaeta, le asesorará en un fallido proyecto de confederación de estados italianos, y a su vez el Papa le ofrecerá el capelo cardenalicio. Pero Rosmini nunca se ceñirá el manto de púrpura de los cardenales, que simbólicamente se convirtió en su vida en el manto que Jesús llevó junto a la corona de espinas. Fueron las espinas del fracaso en la vida pública y las más amargas de que su obra intelectual quedara bajo sospecha.

Pero el filósofo siempre aceptó con humildad las decisiones eclesiásticas. Pese a todo, Rosmini no se agota en su papel de filósofo: fue el fundador del Instituto de los Hijos de la Caridad; el sacerdote que celebraba con inusitado fervor la santa Misa; el que despertaba los corazones con sus prédicas y el que desde 1994 tiene abierto el proceso de beatificación.

El libro de la profesora Bergey es una excelente introducción al pensamiento de Antonio Rosmini, aunque al tratarse de una biografía se echa en falta una mayor sistematización y profundización en su obra intelectual. Con todo, resalta en numerosas ocasiones que el filósofo fue todo un adelantado a su tiempo. Supo, por ejemplo, percibir que las doctrinas nacidas de la Revolución Francesa, como los nacionalismos, cometieron el error de reemplazar el ser personal por el ser individual o el colectivo.

Antonio R. Rubio

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Funcionalidad exclusiva para suscriptores de Aceprensa

Estás intentando acceder a una funcionalidad premium.

Si ya eres suscriptor conéctate a tu cuenta para poder comentar. Si aún no lo eres, disfruta de esta y otras ventajas suscribiéndote a Aceprensa.

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios. Para aceptar las cookies pulse el botón de aceptación. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.