El cerebro: manual de instrucciones

TÍTULO ORIGINALA User’s Guide to the Brain

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Mondadori. Barcelona (2002). 507 págs. 21,68 €. Traducción: Juan Pedro Campos.

En enero de este año, el conocido psicólogo estadounidense Daniel Goleman describía en el New York Times los recientes hallazgos del laboratorio de Neurociencia de la Afectividad de la Universidad de Wisconsin, a partir de la aplicación a la investigación cerebral de la resonancia magnética funcional y métodos avanzados de electroencefalografía. Los estudios revelaban que el complejo amigdalino (más conocido como la amígdala cerebral, estructura nerviosa situada en la profundidad del lóbulo temporal) y la corteza prefrontal derecha (en el lóbulo frontal) son las principales estructuras cerebrales especialmente activas en situaciones de ansiedad, enojo o depresión.

El hecho de que un artículo así pueda ser seguido con bastante facilidad por buena parte del público no especializado habla por sí solo del desarrollo de la Neurociencia en los últimos años, y de cómo se han divulgado los conocimientos. El libro de John J. Ratey, psiquiatra en la Universidad de Harvard, es otro buen ejemplo de cómo se puede divulgar con rigor sobre el cerebro. Una frase de su introducción da idea del propósito del libro: “Resulta que verse a uno mismo con los ojos de un neurocientífico moderno no solo ofrece un medio para el conocimiento de sí nuevo e inspirador, sino que apunta además a una unificación, más que una contradicción, con lo que los psicólogos, antropólogos, lingüistas y filósofos llevan diciendo todo el tiempo”.

Para el autor, el cerebro es el responsable último de la personalidad, la cultura, la lengua y la razón, y por eso merece la pena adentrarse a fondo en esta estructura. El Dr. Ratey lo hace valiéndose de analogías y metáforas bien escogidas, de anécdotas de su vida y de la de sus pacientes. Tras la introducción, describe el desarrollo cerebral, la percepción, la atención y la conciencia, el movimiento, la memoria, la emoción, el lenguaje, el cerebro social, el procesamiento de la información nerviosa y el cuidado y mantenimiento del estado cerebral.

Se echa en falta una construcción más lógica y, quizá, más real del procesamiento de la información cerebral como la que podría ofrecer, por ejemplo, una primera parte acerca de la organización general del cerebro desde el punto de vista morfológico y fisiológico, para describir a continuación la percepción y el movimiento, y terminar con las funciones superiores más complejas.

El cerebro: manual de instrucciones es un libro que ganaría bastante con una mayor insistencia en ver al cerebro, o mejor, al sistema nervioso, como la estructura que da unidad a todo el cuerpo humano. La persona no es únicamente cerebro. El lector lo podrá descubrir al reflexionar sobre lo que cuenta el autor a lo largo de este interesante ensayo.

José Manuel Giménez Amaya