4337481

Descubriendo a Ana Frank: vidas paralelas

TÍTULO ORIGINAL #AnneFrank. Parallel Stories

PRODUCCIÓN Italia– 2019

DURACIÓN 92 min.

PÚBLICOJóvenes-adultos

CLASIFICACIÓNViolencia

ESTRENO22/05/2020

GÉNEROS

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Hace noventa años nacía en Alemania, y en el seno de una familia judía, Ana Frank. Junto con sus padres y su hermana mayor, Ana tuvo que huir de los nazis y refugiarse en Holanda. En su escondite en Amsterdam –más de dos años de encierro– y antes de ser capturada y morir en un campo de concentración, escribió un diario que se convertiría en uno de los testimonios más directos y sangrantes de los horrores del régimen nazi.

Este cuidado y notable documental alterna diferentes voces para facilitar al espectador contemporáneo, tal vez desconocedor del famoso diario, una visión completa del drama. Está en primer lugar la voz protagonista, la de Ana Frank y su escrito autobiográfico, más que leído, interpretado por Helen Mirren. Desde el refugio de Ana, la solvente actriz británica declama algunos de los pasajes del diario que sirven de hilo narrativo al documental.

En segundo lugar, están las vidas paralelas: cinco mujeres, contemporáneas de Ana Frank y supervivientes de los campos de concentración, que cuentan cómo ha marcado sus vidas y las de sus hijos y nietos esta terrible experiencia. A estos testimonios se unen las voces de algunos expertos que ayudan a entender la abyecta filosofía que alimentaba el nazismo. Por último, y es quizás el eslabón más débil del documental, una joven italiana recorre alguno de los lugares donde vivió Ana Frank haciendo fotos que sube a las redes sociales y preguntándose qué puede enseñarnos hoy el diario de la adolescente judía.

Estamos ante un reportaje de atmósfera densa, porque lo que se cuenta no puede contarse de otro modo; de fotografía mimada, de material documental muy valioso y de testimonios con una gran fuerza expresiva. El tono histórico, que reconstruye la época a través de videos y fotos, unido al dramatismo del diario y de los testimonios en primera persona, se muestra de una gran eficacia para ilustrar la locura de una política diabólica que, sin embargo, consiguió convencer a muchos que probablemente querían ser buenos. Como música de fondo late, en todo el documental, la filosofía de Hannah Arendt y su explicación de la banalidad del mal.

Ana Sánchez de la Nieta
@AnaSanchezNieta

 

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares