Una multitud recibe a la Virgen tras la guerra civil en Sri Lanka

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Medio millón de habitantes de Sri Lanka dieron una bienvenida multitudinaria a la Virgen María en el Santuario de Madhu, con ocasión de la fiesta de la Asunción el pasado mes de agosto. En la concentración, la primera tras 25 años de conflictos armados, participaron católicos y personas de diversas confesiones religiosas, que consideran la imagen un símbolo general de paz y de esperanza para todo el país, según un reportaje publicado originalmente en la revista Time (17-08-2009), que ha sido difundido en numerosos medios.

La imagen de la Virgen que se venera desde hace cinco siglos, se encuentra de nuevo en su santuario, a 300 kilómetros de Colombo -capital del país-, pero durante los 25 años de guerra civil que enfrentaron a la etnia cingalesa con la población tamil hubo muchos momentos de riesgo para todo el recinto sagrado. A finales de 2007 el peligro se agravó tras la llegada al santuario de más de diez mil refugiados que buscaban la protección de la Virgen. Cuando la resistencia tamil invadió el templo, la imagen fue trasladada en secreto por los sacerdotes y conducida en medio de los bombardeos, sin que le ocurriera nada, algo parecido a lo que sucedió en el siglo XVII, cuando los protestantes de origen holandés se enfrentaron a los católicos.

La imagen de Santa María permaneció refugiada, como muchos de los ciudadanos del país, hasta que pudo instalarse en el Santuario de Madhu, en noviembre de 2008. La reciente peregrinación de 500.000 personas el día de la Asunción se realizó todavía en medio de controles militares y bajo el riesgo de los campos minados que rodean el recinto. Teniendo en cuenta que solo un siete por ciento de la población de Sri Lanka es de religión católica, la concentración representa una muestra general de agradecimiento a la protección de la Madre de Dios durante la guerra. “Es un milagro que esta imagen pueda reunir a todos los habitantes de Sri Lanka”, comenta un monje budista.

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