Un profesor de teología, embajador de EE.UU. ante la Santa Sede

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Miguel H. Díaz, un cubano de 45 años afincado desde los ocho en EE. UU., ha sido elegido por el presidente Barack Obama para ocupar la embajada norteamericana ante la Santa Sede, en la que sustituiría a la ex embajadora Mary Ann Glendon.

La Casa Blanca anunció el nombramiento junto con el de otros embajadores que el Senado deberá ratificar. De ser confirmado, se convertiría en el primer hispano en una de las embajadas más importantes.

Durante la pasada campaña electoral, Díaz formó parte del equipo de asesoramiento de Obama para el público católico, especialmente de habla hispana. Díaz, casado y con cuatro hijos, es profesor de teología en el Colegio S. Benito y en la Universidad de S. Juan, en Minnesota, domina el español, el inglés y el italiano y posee un master en Teología por la Universidad de Notre Dame. Nació en La Habana fruto del matrimonio entre un camarero y una costurera. Sus padres huyeron de Cuba cuando él tenía ocho años pero, a pesar de su exilio, nunca ha mostrado una actitud especialmente beligerante contra el régimen castrista.

Aunque en estos días se ha especulado sobre la supuesta simpatía de Díaz a la teología de la liberación, nadie lo considera un radical. También se ha criticado, desde algunos ámbitos católicos, su decisión de firmar una carta de apoyo para que Kathleen Sebelius, pro-abortista, fuera nombrada Secretaria de Sanidad y Servicios Sociales. Sin embargo, Díaz nunca ha aparecido entre los católicos partidarios de que la Iglesia no insista en el tema del aborto.

El nuncio del Papa en Estados Unidos, Pietro Sambi, ha declarado que el nombramiento Díaz es “una excelente elección”. Además, añadió que, como inmigrante cubano-americano, Díaz también “es un buen representante de los católicos de habla hispana” en Estados Unidos. El propio Miguel Díaz manifestó su deseo de “ser un puente entre nuestra nación y la Santa Sede”. Lo que está por ver es si un oscuro profesor de teología puede tener suficiente peso político en la Administración Obama

Suponiendo que el Senado confirme su nombramiento, su primera tarea importante será preparar el encuentro entre Obama y Benedicto XVI en Roma, durante la reunión del G-8 en Italia el próximo mes de julio.

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