San Francisco Javier sigue atrayendo a las masas en Goa

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Duración lectura: 2m. 23s.

La catedral católica de Goa (India) expone en una urna de cristal las reliquias de san Francisco Javier desde el 21 de noviembre al 2 de enero. En las tres primeras semanas, han pasado a venerarlas más de un millón de peregrinos, incluidos dos millares de enfermos. Las autoridades esperan tres millones de peregrinos en la que puede ser última exposición pública de las reliquias del santo navarro.

La catedral, que pasa por ser la más grande de Asia, está situada a sólo trescientos metros de la basílica del Bom Jesús, donde se albergan permanentemente las reliquias del santo misionero jesuita. Las exposiciones solemnes se han venido celebrando cada diez años en la catedral. El padre Manuel Gomes, director del centro bíblico diocesano, explica que se facilita particularmente a los enfermos la visita porque “el sufrimiento es parte importante de la vida cristiana” y que son también muchos los enfermos no católicos que han pasado a venerar las reliquias.

La agencia ICNS menciona a un grupo de 283 personas, algunas de ellas de religión hindú, que hicieron la peregrinación “al estilo tradicional indio”, recorriendo 150 kilómetros en cinco días, cantando y rezando el rosario, para llegar a Goa el 3 de diciembre, fiesta de san Francisco Javier. El más joven de este grupo tenía 10 años y el mayor 66; cuando salieron de Maharashtra capitaneados por el párroco Philip D’Souza eran 137 personas: el resto se les fue uniendo por el camino, como hicieron seis hindúes en las localidades de Kankavli e Insuli. Los peregrinos comían lo que la gente les daba por el camino.

Fuentes eclesiásticas sugieren que ésta puede ser la última exposición decenal a causa del deterioro de los restos mortales del santo. Ya en la anterior exposición, que terminó el 7 de enero de 1995, se había observado un menor grado de disecación que en ocasiones anteriores.

Nacido en el castillo de Javier (Navarra) en 1506, Francisco estudió en París, donde conoció a san Ignacio de Loyola, se hizo sacerdote jesuita y desde Lisboa partió a misionar en la India, Oceanía, Japón y China. Vivió tres años y tres meses en Goa, de donde salió para predicar en Malaca (Malasia) y las Islas Molucas. Posteriormente partió de Chochín (India) a Japón, donde evangelizó durante más de dos años. Por último, salió hacia China, pero enfermó y murió en la isla de San Juan (Shangchuan) el 3 de diciembre de 1552, a los 46 años de edad. Fue canonizado el 25 de octubre de 1619.

El gobierno del Estado de Goa, en manos del partido nacionalista hindú Bharatiya Janata, ha contribuido con 40 millones de rupias (680.000 euros) a la organización de la exposición de las reliquias de san Francisco Javier.

Santiago Mata