Roma y Moscú, más cerca que nunca

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Duración lectura: 2m. 15s.

Roma. Una audiencia privada con Benedicto XVI, el pasado 18 de septiembre, fue el punto culminante de la primera visita a Roma del nuevo “ministro de asuntos exteriores” del Patriarcado Ortodoxo de Moscú, Hilarión de Volokolamsk. El arzobispo ortodoxo, que sucede en su cargo al metropolita Kirill, actual patriarca ruso, se entrevistó además con algunos responsables de la Curia romana durante los cinco días que duró su visita, organizada por el Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos.

Teniendo en cuenta su índole privada, la Santa Sede no emitió ningún comunicado sobre el contenido de la audiencia con el Papa, de más de una hora, celebrada en Castelgandolfo. Según la agencia Interfax, Hilarión habló con el Papa sobre “cooperación entre la Ortodoxia Rusa y las Iglesias católico-romanas en el campo de los valores morales y de la cultura”, y mencionó concretamente las “Jornadas de Cultura Espiritual Rusa”, que se celebrarán en Roma durante la primavera de 2010. También se refirió a la situación de tensión entre católicos y ortodoxos en Ucrania occidental.

Durante su estancia en Roma, el arzobispo, de 43 años, hizo algunas declaraciones muy significativas sobre Benedicto XVI. “Apoyamos al Papa incluso cuando sus valientes declaraciones suscitan reacciones negativas por parte de algunos políticos o personalidades públicas, o son criticadas y a veces malinterpretadas por parte de algunos medios de comunicación. Consideramos que el jefe de la mayor iglesia cristiana no deba estar pendiente de ser políticamente correcto, ni se deba adaptar a la mentalidad dominante o buscar ser aceptado. Creemos, por el contrario, que tenga el deber de testimoniar la verdad. Por tanto, le apoyamos incluso cuando sus palabras encuentran oposición”.

En varias ocasiones durante los encuentros que mantuvo en Roma, Hilarión hizo referencia a la necesidad de la unidad entre los cristianos, como testimonio ante el materialismo práctico y el relativismo moral de la sociedad actual. “El futuro de la humanidad depende de nuestra respuesta. Ahora, más que nunca, los cristianos debemos estar unidos”.

Ese clima de cordialidad y cercanía estaba presente en una entrevista con el arzobispo católico de Moscú, mons. Paolo Pezzi, publicada días antes en el diario Corriere della Sera (14-09-09). Según mons. Pezzi, “el milagro [de la unidad] es posible; es más, nunca ha estado tan cerca”. Con esos datos, cobra especial interés la próxima reunión de diálogo católico-ortodoxa (que tendrá lugar en Chipre en octubre) y la marcha de los preparativos para la futura celebración de un sínodo pan-ortodoxo (algo que no se consiguió realizar en todo el siglo XX).

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