¿Quiere ser embajador del Reino Unido ante la Santa Sede?

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Duración lectura: 1m. 45s.

Un anuncio publicado en la prensa británica, como “The Economist” (23 julio 2005), presenta una singular oferta de empleo: el gobierno busca un candidato a embajador ante la Santa Sede.

Se busca “una persona de alto nivel individual, con un probado sentido político y estratégico, con dotes diplomáticas y de relación interpersonal, y un profundo conocimiento del gobierno. Debe ser capaz de tratar asuntos complejos, construir relaciones efectivas y duraderas, y comunicarse perfectamente en francés y en italiano”. A cambio, se ofrece “una salario base dentro de un margen de 42.640 a 60.405 libras anuales, residencia completamente amueblada, y un presupuesto de 6.000 libras al año para gastos de representación”. Este es el perfil y la retribución del futuro embajador del gobierno británico ante la Santa Sede, según los anuncios publicados en la prensa británica por la agencia que se encarga de seleccionar candidatos conforme a criterios de mérito y abierta competencia.

El anuncio explica que “la Santa Sede tiene el estatuto de Estado soberano, y desempeña un importante papel en asuntos internacionales de importancia para el Gobierno de su Majestad, tales como África, el desarrollo o la lucha contra la pobreza”. El puesto es por tres años, aunque el contrato puede ser rescindido por cualquiera de las partes con un preaviso de seis meses.

No se dice nada sobre las convicciones religiosas del candidato, aunque se advierte que debe representar al gobierno en los actos oficiales del Vaticano, “incluidas las ceremonias religiosas”.

Los que se crean “con la talla para representar a Gran Bretaña a los más altos niveles, sean ciudadanos británicos y hayan residido en el Reino Unido durante dos años o más en los últimos diez años”, son invitados a enviar su curriculum vitae. En letra pequeña se incluye la cláusula habitual de que se admiten las solicitudes de todos los que se crean cualificados, “con independencia de su género, situación matrimonial, raza, discapacidad, edad u orientación sexual”. El plazo concluía el 9 de agosto pasado.