Pascua en China: miles de nuevos cristianos

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Duración lectura: 2m. 19s.

Los bautismos de adultos durante la Pascua en China son cada vez más, según informaciones recogidas por la agencia AsiaNews. Solo en Pekín se han celebrado 400 en las cuatro iglesias principales. Su número también ha sido muy alto en la provincia septentrional de Hebei, vivero católico del país.

En la diócesis de Wenzhou –donde tuvo lugar la campaña de demolición de cruces lanzada por el partido comunista– se han celebrado otros 400 bautismos. La mayor parte de los bautizados son jóvenes de unos 20 años y proceden de familias cristianas.

Además de los de Pascua, otros bautismos tienen lugar en las fiestas de Navidad, Pentecostés y la Asunción. Al comentar la noticia en La Nuova Bussola Quotidiana, Stefano Magni dice que se calcula que en toda China unas veinte mil personas han sido bautizadas en la pasada Pascua.

Sobre el número de cristianos chinos no hay datos seguros. El gobierno habla de 16 millones, pero solo cuenta a los pertenecientes a las iglesias aprobadas por el régimen. El sociólogo de las religiones, Rodney Stark, sube la cifra hasta 70 millones. Stark afirmaba en declaraciones a La Nuova Bussola Quotidiana: “Las conversiones tienen lugar sobre todo entre los más acomodados e instruidos, especialmente profesores de escuelas superiores y universitarios. Si mis análisis son correctos, los cristianos chinos serían el 5% de la población. Respecto a la población total son una minoría, pero con su ritmo de crecimiento China se convertirá en el país del mundo con mayor número de cristianos, en números absolutos. Se debe tener en cuenta que se trata de una élite, con una posibilidad de influencia cultural mucho mayor de lo que el simple dato numérico haría suponer”.

¿Qué es lo que lleva a los chinos a convertirse al cristianismo? Wang Zhicheng explica en AsiaNews que es la reacción contra el materialismo doctrinario y práctico, heredado del marxismo, lo que mueve a cada vez más personas a buscar en el cristianismo un sentido de la vida. A juzgar por declaraciones de conversos, el bienestar material no les bastaba y buscaban un sentido más profundo de la existencia.

Por su parte, Rodney Stark piensa que los chinos se están convenciendo de que las religiones orientales no se adaptan al mundo moderno y necesitan mirar a Occidente en busca de una religión y de una filosofía para la vida. La modernización y la industrialización de China, en vez de consolidar la legitimidad del ateísmo de Estado, son un acicate para la conversión y explica que sean precisamente los chinos más cultos los más proclives a abrazar el cristianismo.