Parolin, un hombre de la diplomacia vaticana

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Duración lectura: 2m. 38s.

El nombramiento del arzobispo Pietro Parolin como Secretario de Estado ha sido interpretado como una restauración de la confianza en la diplomacia vaticana. Curiosamente, el Papa Francisco se revela más tradicional en esto que Benedicto XVI, que confió el puesto a Bertone, un “outsider” desde este punto de vista.

Para Andrea Tornielli, en Vatican Insider, Parolin “no solo pertenece a la mejor escuela diplomática de la Santa Sede, sino que además se caracteriza claramente por ser completamente extraño a los protagonismos”.

Parolin, de 58 años, será el Secretario de Estado más joven desde la postguerra. Entró en el servicio diplomático vaticano en 1986, y estuvo en las embajadas de México y Nigeria, para después volver a la Secretaría de Estado en Roma. En 2002, fue nombrado subsecretario para las Relaciones con los Estados, lo que equivale al tercer puesto más importante en la Secretaría. Desde 2009 era nuncio en Venezuela, donde ha desempeñado un papel de pacificador en las complicadas relaciones con el régimen chavista.

Se trata, pues, de un hombre que conoce bien el sistema de gobierno desde dentro, sin que haya estado asociado con la gestión de la era Bertone en los últimos años. John L. Allen interpreta en National Catholic Reporter que “no parece que Francisco pretenda desmantelar las estructuras burocráticas del Vaticano, sino más bien hacer que funcionen”. De hecho, dice, Parolin “ha estado en primera línea a la hora de diseñar las respuestas del Vaticano ante cualquier reto geopolítico de las dos últimas décadas”.

“El perfil de Parolin es básicamente no ideológico, un clásico producto del cuerpo diplomático vaticano que valora la flexibilidad y el realismo”. Sus admiradores ven a Parolin como un hombre “muy trabajador, bien informado, y con la capacidad para ver los asuntos desde múltiples puntos de vista”. Es especialmente experto en Oriente Medio y en el continente asiático, donde ha seguido las relaciones con Vietnam y China.

“Al elegir a Parolin como Secretario de Estado –afirma Tornielli–, Papa Francisco reconoce el valor de un eclesiástico que ha colaborado, de cerca y de lejos, con dos Pontífices, tres Secretarios de Estado y cuatro ‘ministros del Exterior’ vaticanos”.

También se ha rescatado en estos días la entrevista que Pietro Parolin concedió al diario venezolano Últimas Noticias, el pasado 4 de agosto. A propósito del nuevo clima que se ha creado en la Iglesia con el nuevo Papa decía: “A mí lo que me ha impactado, y considero un milagro de la elección del papa Francisco, es el cambio repentino de clima que se percibió enseguida. Antes había pesimismo, muy injustamente, porque el papa Benedicto XVI hizo todo lo posible para reformar a la Iglesia, si vemos, por ejemplo, el gran compromiso ante la pedofilia”. “Lo que más me ha impactado es que cambió completamente la percepción que había de la Iglesia. De una Iglesia casi sitiada, con mil problemas, una Iglesia que parecía un poco enferma, digamos, pasamos a una Iglesia que se abrió”.