Murió Werenfried van Straaten, fundador de Ayuda a la Iglesia Necesitada

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Duración lectura: 3m. 13s.

El P. Werenfried van Straaten, religioso premostratense, falleció el pasado 31 de enero en Königstein (Alemania), recién cumplidos los 90 años. En 1947 fundó Ayuda a la Iglesia Necesitada (Kirche in Not), que ha desempeñado un papel importante en la financiación de muchas proyectos de la Iglesia en países donde es perseguida o carece de medios.

Juan Pablo II, a través de una carta del cardenal secretario de Estado, Angelo Sodano, ha hecho llegar a Hans-Peter Röthlin, presidente de AIN, su condolencia por la muerte del P. Werenfried, “destacado apóstol del amor al prójimo”. El Papa “recuerda, agradecido, su ejemplar celo apostólico conforme a las enseñanzas y al legado de San Norberto [fundador de la orden premonstratense], su preparación humana y religiosa, así como su eficaz contribución a la unidad entre los cristianos”. El Card. Castrillón, prefecto de la Congregación del Clero, presidió el viernes 7 de febrero los funerales en la Catedral de Limburg (Alemania).

Nacido el 17 de enero de 1913 en Mijdrecht (Holanda), Werenfried fue el segundo de tres varones (los tres fueron sacerdotes). A los 21 años ingresó en la abadía premonstratense de Tongerlo (Bélgica) y en 1940 fue ordenado sacerdote. En la Navidad de 1947, escribe en la revista del monasterio un artículo titulado “No hay lugar en la posada”, en el que habla sobre la miseria en la que viven los millones de refugiados alemanes tras la II Guerra Mundial e invita a la reconciliación.

Su lema desde el principio fue “Los hombres son mucho mejores de lo que pensamos”. Con ese optimismo, se lanzó a pedir a cada familia belga una loncha de tocino para darla a los refugiados alemanes, “sus enemigos de ayer”. La respuesta fue generosa, y Van Straaten consiguió llenar varios camiones. Esta acción le valió el sobrenombre cariñoso de “Padre Tocino”. Con esto dio comienzo Ayuda a la Iglesia Necesitada (ver servicio 147/02).

En 1954 amplía sus campañas en favor de la Iglesia perseguida del Este de Europa, a través del contacto con dos gigantes de la “Iglesia del silencio”, los cardenales Mindszenty y Wyszynski, e inicia las ayudas para la formación de los seminaristas. En 1959 visita los campos de refugiados en Asia y se entrevista con la Madre Teresa de Calcuta. Es en esta época cuando comienzan las ayudas a los refugiados de China, Corea y Vietnam. El año 1962, AIN amplía sus acciones a la Iglesia iberoamericana, por expreso deseo de Juan XXIII. Desde 1965, la solicitud de AIN se extiende a África.

En 1969, después de haber recorrido todo el mundo necesitado, el P. Werenfried publica el libro Dios llora en la tierra y una década más tarde inicia la difusión de la Pequeña Biblia del Niño, de la que se han editado y distribuido casi 40 millones de ejemplares en más de 130 lenguas.

En 1984 la Santa Sede eleva a AIN al rango de asociación eclesiástica pública y universal de Derecho pontificio. Con el beneplácito de Juan Pablo II, en 1994 AIN comienza una campaña de “ecumenismo práctico” con la Iglesia ortodoxa rusa, ayudando financieramente a los popes en su tarea de reevangelización del país.

El pasado 17 de enero, día de su 90 cumpleaños, el P. Werenfried, quizás el mayor mendigo del siglo XX, realizó su última colecta tras una misa de acción de gracias. En 1997, la Madre Teresa de Calcuta escribía con motivo de las Bodas de Oro de AIN: “Me uno a vuestra Obra en la acción de gracias a Dios por las maravillas que ha realizado en y a través de vosotros, merced sobre todo al P. Werenfried van Straaten, que ha trabajo desinteresadamente, permitiendo a Dios utilizarle para traer a nosotros su Reino”.

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