Multitudes cristianas se congregan en la secularizada Europa

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Duración lectura: 3m. 35s.

El encuentro en defensa de la familia en Madrid, con la asistencia de ciertos de miles de personas, las manifestaciones organizadas por la Comunidad de San Egidio a favor de la paz, y la reunión en Ginebra de miles de jóvenes convocados por la comunidad ecuménica de Taizé, demuestran la capacidad de convocatoria del cristianismo en la secularizada Europa.

El encuentro de fieles católicos “por la familia cristiana” que tuvo lugar en la madrileña plaza de Colón el 30 de diciembre ha provocado una amplia cobertura en los medios españoles, sea para glosarlo, para informar de él, para elogiarlo o para atacar lo que allí se defendió. Es incontestable el logro que supone reunir a cientos de miles de personas en semejante fecha para un encuentro de estas características.

El acto, planteado con un destacado protagonismo episcopal, expresó el descontento familiar con leyes aprobadas en esta legislatura, como el divorcio exprés (que a partir de los tres meses de matrimonio permite un divorcio impuesto por un de los cónyuges, sin ningún plazo de reflexión), el reconocimiento del matrimonio homosexual, una asignatura de educación para la ciudadanía que inculca criterios éticos discutibles o la falta del respeto a la vida con la experimentación de embriones y las prácticas fraudulentas en la ley del aborto. El mensaje de Benedicto XVI para esta celebración subrayó también la necesidad de defender la familia basada en el matrimonio entre hombre y mujer, y en el respeto a la vida, sin hacer referencias más concretas a la situación española.

El partido socialista, que ha considerado el encuentro como una “ofensiva de los obispos” contra el gobierno, difunde la idea de que una buena parte de los católicos discrepa de la jerarquía episcopal y de su concepto de familia. Pero es indudable que cuando se trata de manifestaciones públicas los que llenan la plaza son los que defienden los valores que están en consonancia con la idea de familia cristiana, mientras que esos otros católicos a los que se refiere el PSOE son una minoría que no se moviliza.

En cualquier caso, el encuentro de Madrid confirma que, aunque hoy día los cristianos estén en minoría en la sociedad, la Iglesia sigue siendo la institución con más capacidad de convocatoria popular en España.

Manifestaciones y encuentro de oración

El encuentro de Madrid no es el único acontecimiento que muestra que, en la descristianizada Europa, las instituciones católicas y cristianas tienen un empuje que desmiente pronósticos agoreros.

La comunidad de San Egidio, organización de laicos que cuenta con más de 50.000 asociados en Italia y en otros 70 países, ha promovido 380 manifestaciones por la paz. En la Jornada Mundial de la Paz, el 1 de enero, hubo reuniones bajo el eslogan “Paz a todas las tierras” en 65 países. La más numerosa, en Roma, reunió a miles de personas.

El Papa manifestó su “aprecio” a los responsables de la iniciativa en las palabras que siguieron al Angelus del primer día del año. La Comunidad de San Egidio ha querido recordar con estas manifestaciones “a todas las tierras que, en el norte y en el sur del mundo, esperan el final de la guerra, fuente de sufrimiento para tantos pueblos y ‘madre’ de todas las pobrezas”.

En Ginebra, la comunidad ecuménica de Taizé reunió a cuarenta mil jóvenes en su encuentro anual de oración. La reunión comenzó el 28 de diciembre y terminó el 1 de enero y se trata de un encuentro-peregrinación con jornadas de oración y de actividades en común. El hermano Alois, prior de la comunidad, dirigió una meditación a los jóvenes congregados, con la intención de ser un “llamamiento a la reconciliación entre los cristianos”. “En el pasado, en nombre de la verdad del Evangelio, los cristianos se separaron. En la actualidad, en nombre de la verdad del Evangelio, queremos reconciliarnos”, dijo. “¿Cómo ser creíbles hablando de un Dios de amor si permanecemos separados?”, afirmó y pidió que “no perdamos ya tantas energías en oposiciones, a veces en el seno mismo de nuestras Iglesias”.