Las consignas del Papa para el futuro de la ex Yugoslavia

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Duración lectura: 3m. 13s.

Las consignas del Papa para el futuro
de la ex YugoslaviaJuan Pablo II pidió a los obispos católicos mantener el diálogo con ortodoxos y musulmanes

Juan Pablo II presidió en el Vaticano una reunión con los obispos de las 23 diócesis de los cinco países balcánicos afectados por el conflicto bélico (Bosnia-Herzegovina, Croacia, República Federal de Yugoslavia, ex república yugoslava de Macedonia y Eslovenia). La finalidad del encuentro, que tuvo lugar el 17 de octubre, fue “examinar juntos, bajo el punto de vista pastoral, la situación de las comunidades locales después de cuatro años de guerra y en el difícil proceso de paz en curso”.

En el saludo que pronunció al dar comienzo a los trabajos, que se desarrollaron a puerta cerrada, el Papa subrayó que “un mañana es todavía posible” y que la “violencia y el atropello no pueden tener la última palabra”. Para eso, añadió, es precisa la reconciliación y el perdón. “Nuestra fe nos dice que no podemos ser felices los unos sin los otros y, todavía menos, los unos contra los otros”.

Al término de la reunión, en la que intervinieron también representantes de la Curia romana y los nuncios apostólicos de la zona, se divulgó un comunicado que sintetizaba diez propósitos concretos para la futura acción pastoral. Los obispos se comprometen a “reforzar la obra de reconciliación entre personas y grupos étnicos, invitando a todos a rechazar el mito del nacionalismo exasperado y a cultivar un sano amor hacia la patria favoreciendo así una sincera convivencia”. Los otros puntos acentúan la necesidad del perdón, del diálogo con ortodoxos y musulmanes, y de llevar a cabo una vasta obra caritativa, sin distinción de pertenencia religiosa o étnica. Para este fin, el Papa pondrá a disposición también los ingresos por los derechos del libro Cruzando el umbral de la esperanza.

Al encuentro no pudo asistir Mons. Franco Komarica, obispo de Banja Luka, ciudad controlada por los serbios de Bosnia. “No sé si usted sabe que no puedo atravesar el patio de mi casa”, dijo el obispo a un periodista italiano que consiguió hablar con él por teléfono. “Pero el espíritu no se puede atar, así que estamos presentes con la oración. Aunque hemos visto muchas injusticias, deseamos permanecer aquí y no queremos nunca responder al mal con el mal”.

La convicción de que es preciso perdonar no impide que algunos obispos hayan subrayado que las perspectivas de paz, tal como están previstas en los acuerdos, “son injustas, porque legitiman la limpieza étnica”. Así lo sostuvieron en declaraciones a la prensa el Card. Vinko Puljic, arzobispo de Sarajevo, y Mons. Frane Perko, arzobispo de Belgrado. De todas formas, “hay que comenzar por algún lado, lo importante ahora es frenar la guerra”.

Mons. Frane Perko dijo que el diálogo con los ortodoxos “es uno de los mandatos principales que nos ha dado el Papa”, y que se trata de un contacto que nunca se ha roto. “Sé que el patriarca ortodoxo serbio Pavle envió al Papa una carta el mes pasado, y que el Papa le ha respondido. Creo que el mismo patriarca estaría dispuesto a recibir al Papa en Belgrado, como ya lo estaba el año pasado, pero no existía una atmósfera adecuada, a causa de los resentimientos contra el Papa y el Vaticano. Ahora, afortunadamente, la situación ha cambiado. Poco antes de venir, algunos intelectuales de Belgrado han venido para decirme: ‘Todos nos han abandonado. Sólo el Papa puede ayudarnos. Pida al Santo Padre que interceda por nosotros’. Y yo puedo asegurar que el Santo Padre tiene muy cerca del corazón a los serbios y siempre les ha ayudado”.

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