La Iglesia católica crece en África, Asia y América

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Duración lectura: 4m. 9s.

La publicación del “Anuario Estadístico de la Iglesia” correspondiente a 2004, con comparaciones respecto a la situación en 1978, permite observar la evolución del catolicismo en esos 26 años, que coinciden con el pontificado de Juan Pablo II. Ya se trate de número de fieles, de sacerdotes o de vocaciones, el perfil se repite: crecimiento sostenido en África y Asia, descenso en Europa y desplazamiento del peso del catolicismo hacia América.

El número de católicos ha pasado de 757 millones en 1978 a 1.098 millones en 2004, es decir, un aumento absoluto de 342 millones. Pero si se tiene en cuenta el crecimiento de la población mundial, que en el mismo periodo ha aumentado de 4.200 millones de habitantes a 6.400 millones, resulta que la proporción de católicos registra una leve disminución, del 18% a poco más del 17%.

Pero la evolución ha sido distinta según los continentes. En Europa se observa una situación de estancamiento, que se corresponde también con la evolución demográfica del viejo continente. El número de católicos es de 280 millones, poco más que en 1978, mientras que la proporción de católicos por cien habitantes ha pasado de 40,5% en 1978 a 39,5% en 2004.

El mayor avance se registra en África, donde los católicos casi se han triplicado, y no solo por factores demográficos. De este modo, los católicos representan ya casi el 17% de la población africana.

Situaciones intermedias entre las dos anteriores se dan en América y Asia, con aumentos vigorosos aunque explicables por el desarrollo demográfico. En términos relativos, los fieles católicos americanos representan de modo estable el 62% de la población total, mientras que en Asia han pasado del 2,5% al 3%, y en Oceanía se mantienen en torno al 26%.

La distribución de los católicos por continentes consolida la posición de América, que hoy representa la mitad del catolicismo mundial. Hay un creciente peso del continente africano, con el 13,5% del total de católicos, y de Asia (10%). Oceanía se mantiene con un 0,8% y Europa baja a un 25%.

El número de obispos ha aumentado casi un 28% entre 1978 y 2004, pasando de 3.714 a 4.784. Un dato que merece atención es que la edad media de los obispos en ese periodo ha aumentado de 62 a más de 67 años. La Iglesia se encuentra así en manos de una jerarquía de mayor edad: la proporción de obispos que han superado los 65 años ha pasado del 39% en 1978 al 59% en 2004.

En contraste con el aumento de la población católica, el número de sacerdotes (diocesanos y religiosos) ha bajado en el mundo un 3,5% desde 1978 (de cerca de 421.000 a menos de 406.000). El descenso se debe sobre todo a la bajada del 13,5% de sacerdotes religiosos en todo el mundo y a la reducción en Europa, que ha perdido un 20% de sus sacerdotes, y en Oceanía (-14%). En cambio, en África y Asia el aumento del número de sacerdotes resulta alentador, mientras que en América la situación es estacionaria.

La evolución de los sacerdotes diocesanos y de los religiosos son divergentes. El número de sacerdotes diocesanos, tras registrar un mínimo en 1988, ha remontado hasta alcanzar en 2004 más de 268.000, por encima de la cifra de 1978. En cambio, los sacerdotes religiosos han ido descendiendo a lo largo de todo el periodo. También los religiosos no sacerdotes descendieron un 27%, a causa de la reducción en Europa, América y Oceanía.

Las religiosas profesas eran 770.000 en 2004, con una reducción del 22% desde 1978. También en este caso el declive se localiza en Europa (-39%), América (-27%) y Oceanía (-41%). En cambio, en África y Asia el incremento ha superado el 60%. En consecuencia, hoy el 27% de las religiosas están en África y Asia.

En cuanto a los candidatos al sacerdocio en los seminarios diocesanos y religiosos se ha pasado de 64.000 en 1978 a 113.000 en 2004, con un incremento del 77%. Pero la evolución ha sido muy diferente según los continentes. Mientras África, Asia y América muestran un crecimiento notable de las vocaciones, Europa registra una reducción del 2%.

También en términos relativos al número de católicos, se confirma el mayor dinamismo de Asia (257 candidatos por millón de católicos) y África (150). En cambio, los valores europeos (84) y americanos (67) revelan que las comunidades católicas de estos continentes no son un semillero de vocaciones.

Si se calcula el número de seminaristas mayores por cada 100 sacerdotes, se obtiene una indicación de la capacidad de sustitución generacional en el sacerdocio. En este índice, África (72 candidatos) y Asia (60) confirman su primacía, mientras que Europa cuenta con menos de 12 seminaristas por cada 100 sacerdotes, América con 30 y Oceanía con 20. Sin embargo, a escala mundial, se ha pasado de 15 candidatos por 100 sacerdotes en 1978 a 28 en 2004, gracias sustancialmente al aumento en África y Asia.

ACEPRENSA