La crisis del islam, vista por radicales y liberales

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Duración lectura: 3m. 50s.

El jesuita Samir Khalil Samir es uno de los mayores expertos en las relaciones entre el cristianismo y el islam. Aunque nació en Egipto, ha pasado la mayor parte de su vida en el Líbano. En la actualidad es profesor de la Universidad St. Joseph de Beirut y del Pontificio Instituto Oriental de Roma.

Samir es autor de más de una veintena de libros, entre los que se encuentra “100 preguntas sobre el islam” (cfr. Aceprensa 126/03). En una serie de artículos publicados en “AsiaNews” (4 y 5-09-2006), analiza y desgrana la crítica situación actual del islam.

Samir afirma que el mundo islámico preocupa en Occidente porque el ciudadano occidental percibe este mundo “como una fuerza, una energía extraordinaria que está en movimiento y que nadie puede parar”. Sin embargo, sostiene que el mundo islámico está sufriendo una crisis profunda que comienza a ser percibida por los propios musulmanes: la incapacidad de adaptarse al mundo moderno.

Sin embargo, Samir distingue entre las distintas sensibilidades dentro del propio islamismo: los radicales y los liberales.

Para los islamistas radicales, los problemas del islam provienen siempre de factores exteriores al propio islam. La culpa de la crisis es la agresividad de Occidente. Para algunos de estos islamistas radicales la situación actual arranca de la época de las cruzadas. Para otros, el problema nació con la creación del estado de Israel y para otros muchos el problema continúa con las invasiones americanas en Irak y Afganistán.

Ante la pregunta: ¿por qué el mundo islámico está atrasado en la ciencia, la tecnología, la cultura, el arte, etc?, la respuesta de los fundamentalistas es: porque el islam siempre ha sido atacado, coartado… La culpa es siempre ajena.

Afirma Samir que, en el esfuerzo por resolver esta crisis, los islamistas radicales no contemplan la posibilidad de innovar. Todo lo contrario: la manera de solventar la crisis es volver a un islam original tomado como modelo. Para ello pretenden remontarse a la primera era de los califas.

Por el contrario, los islamistas liberales sostienen que el origen de las dolencias del islam es interno. Para este grupo la responsabilidad de esta crisis es la mala interpretación del Corán, siempre de acuerdo con unas concepciones culturales y sociológicas propias de otros tiempos. Entre estos principios se encuentran el dominio del hombre sobre la mujer o la legitimación de la violencia. En la actualidad, el objetivo de los liberales es combatir la ignorancia de la gente, el autoritarismo de los gobernantes y la mala preparación de los imanes, que ha generado un islamismo de ignorantes y para los ignorantes.

Samir cuenta que, en diciembre del año pasado, tuvo lugar en La Meca un congreso para buscar soluciones a la crisis del islam. A dicho congreso, organizado por la Organización de los Estados Islámicos, asistieron políticos e intelectuales musulmanes de todo el mundo.

El documento con las conclusiones del congreso afirma y reconoce explícitamente la crisis por la que atraviesa el mundo musulmán. El primer motivo de preocupación de los gobernantes recogido en el documento es la proliferación de las “fatuas”, que comienzan a constituir un verdadero quebradero de cabeza para los estados. Las “fatuas” son sentencias legales dictadas por algún experto en la ley religiosa que se pronuncian sobre algún tema específico. Hay imanes que emplean las “fatuas” para llamar a la guerra santa o incitar a la violencia, por lo que se asocia el islamismo con el terrorismo. Por este motivo, diversos gobiernos pretenden recortar el excesivo poder de los imanes, principales responsables de la legitimación de la “yihad”.

Afirma Samir: “Cuando un imán declara una situación de ‘yihad’, significa que cada musulmán, según los medios en su disposición, tiene el deber de luchar contra el agresor para defender y extender el islam”.

En el documento de La Meca se percibe la preocupación de los gobiernos por la imagen negativa y violenta que el resto del mundo tiene del islam. Se afirma que la culpa es de Occidente por crearse una imagen deformada e irreal del islam.

Samir sostiene que, ante esta cuestión, sólo los islámicos liberales han tenido el coraje de decir: “Si la imagen que tiene occidente de nosotros no se corresponde con el islam verdadero es porque quizá no estamos mostrando el islam verdadero”.

Fuente: AsiaNews http://www.asianews.it/view.php?l=en&art=7130 y http://www.asianews.it/view.php?l=en&art=7118