La credulidad de los incrédulos

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Duración lectura: 1m. 48s.

El fragmento de papiro que menciona a Jesús diciendo “mi esposa” ha sido noticia de portada en algunos diarios estadounidenses, cuya línea editorial a menudo pretende liberar al mundo del dogmatismo de la religión. Para George W. Rutler, sacerdote y escritor, es curioso que la férrea incredulidad de estos medios para admitir “fantasías religiosas” salte por los aires en cuanto surge un hallazgo que aparentemente pone en entredicho la doctrina cristiana.

Rutler recuerda cómo en 2002 el New York Times y el Washington Post dieron una amplia cobertura al descubrimiento en Jerusalén de un osario que hablaba de un “hermano de Jesús”. Poco tiempo después un equipo de catorce especialistas concluyó que, si bien la urna funeraria era auténtica, la escritura grabada en ella era una falsificación (cfr. Aceprensa, 25-06-2003).

Recientemente, el New York Times ha difundido en portada y con gran entusiasmo el hallazgo de un fragmento de papiro escrito en copto donde se lee: “Jesús les dijo: Mi esposa…” (cfr. Aceprensa, 25-09-2012). Aunque se acabe demostrando que el documento, como creen algunos especialistas en textos coptos, es una falsificación, escribe Rutler en Crisis Magazine, es improbable que el diario rectifique.

Y si lo hace, la noticia pasará desapercibida. “Como mucho, se publicará en una discreta página 8, que es donde fue a parar –precisamente en la misma semana que publicaba en portada lo del papiro– la noticia sobre la Misa que celebró Benedicto XVI en El Líbano ante 350.000 personas; un acontecimiento que dejó boquiabiertos a casi todo el mundo, salvo a nuestros prestigiosos medios”.

Para Rutler, hay una incongruencia en el interés afectado que muestra el New York Times por los descubrimientos en torno a Cristo. ¿No sugiere muchas veces su línea editorial que cualquiera que se toma en serio las Escrituras está anticuado? Y si se empeña con tanto celo en encontrar a refinados profesores que cuestionan la autenticidad del Sudario de Turín o de la tilma de Guadalupe, ¿por qué baja después la guardia y se vuelve tan crédulo con los hallazgos que aparentemente contradicen la doctrina cristiana?

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