Internacionalización del colegio cardenalicio: 167 miembros de 74 países

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Duración lectura: 2m. 24s.

Con el nombramiento de 30 nuevos cardenales, que recibirán la púrpura el 26 de noviembre, el colegio cadenalicio queda integrado por 167 miembros procedentes de 74 países. De los 30 nuevos cardenales, 24 tienen menos de ochenta años, de modo que, en el caso eventual de un cónclave, serían 120 los cardenales con derecho a voto (el efectivo máximo previsto por el procedimiento). La legislación vigente determina que a partir de los ochenta años no se puede ser elector.

Del total de cardenales, Juan Pablo II ha nombrado 123 en los seis consistorios que ha convocado en lo que va de pontificado (1979, 1983, 1985, 1988, 1991 y 1994). Y de los 120 cardenales que son electores, el Papa actual ha designado a cien.

La nota más tangible de la lista de nuevos purpurados es que se da un nuevo impulso a la internacionalización del colegio cardenalicio: los 30 designados pertenecen a 24 países; y once son de países que no contaban con ningún cardenal, en algunos casos porque nunca lo tuvieron (Albania, Bielorrusia, Indonesia, Madagascar o Bosnia).

En la actualidad, el área geográfica más representada en el colegio cardenalicio sigue siendo Europa (87), seguida de América del Sur (21), África (17), América del Norte (16), Asia (15), Centroamérica (7) y Oceanía (4). El país con mayor número de cardenales es Italia, con 36 (los electores se reducen a 20), y de ellos la mitad pertenecen a la Curia Romana. El siguiente país es Estados Unidos, con 12 cardenales.

Junto a la concesión -más o menos previsible- del cardenalato a arzobispos de “sedes cardenalicias” y a algunos cargos de la Curia Romana, el Papa lo confirió también a personalidades de alto valor simbólico, como el sacerdote albanés Mikel Koliqi, de 91 años, treinta y siete de ellos pasados en cárceles y campos de concentración; y Mons. Kazimierz Sewiatek, arzobispo de Minsk (Bielorrusia), que gastó diez de sus ochenta años en las prisiones de Stalin.

El Papa quiso manifestar también su afectoa lugares que tiene “muy cerca del corazón” y donde el heroísmo no es algo del pasado. La muestra por excelencia es Sarajevo, la capital de Bosnia-Herzegovina. El arzobispo de la pequeña comunidad católica, Mons. Vinko Puljic, se ha convertido en el másjoven de los cardenales, con sólo 49 años. La lista de nuevos cardenales manifiesta que Juan Pablo II también quiere alentar a las regiones donde la paz es incierta, como Líbano, y a dos países que todavía viven bajo régimen comunista: Vietnam y Cuba. Tres representantes de la jerarquía de esos países fueron incorporados al colegio cardenalicio. El Papa confirió también la púrpura a dos teólogos que participaron activamente en el concilio Vaticano II: el dominico francés Yves Congar, de 90 años, y el jesuita alemán Alois Grillmeier.

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares