El “tercer círculo” de los creyentes no practicantes

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Publica el diario católico francés La Croix, los resultados de una nueva encuesta sobre la situación del catolicismo en Francia, encargada a la conocida empresa Ifop. En este caso, los datos del sondeo añaden un plus a encuestas anteriores: permite hacerse una idea más precisa de los católicos no practicantes, conocidos como el “tercer círculo”, que permanecen fieles a su confesión religiosa, aunque sólo acuden a la Iglesia en los momentos decisivos de la vida: el nacimiento, el matrimonio y, sobre todo, la muerte.

El periódico destaca cómo las opiniones de esos dos tercios de ciudadanos coinciden bastante con la del conjunto de los franceses en cuestiones políticas o de sociedad: signo de que Francia está impregnada en su esencia por el catolicismo más de lo que pueden indicar las continuas referencias a lo republicano o a la laicidad. Esto explicaría también que lo religioso aparezca en el núcleo del debate sobre la identidad nacional lanzado por el presidente Nicolas Sarkozy.

Pero, de 1987 a 2009 el “peso” del catolicismo habría pasado del 75% al 64%; el del protestantismo, de 1% a 3%; otras religiones, de 3% a 5%; sobre todo, los “sin religión”, del 21% al 28%. A pesar de esa alta presencia social, la práctica religiosa es débil: sólo el 4,5% afirma ir a misa todos los domingos, y el 15% acude periódicamente, en torno a un día al mes. Según Denis Pelletier, historiador en la Escuela práctica de altos estudios, “Francia es hoy el país católico con práctica dominical más baja”.

La curva de asistencia a misa ha ido bajando durante el siglo XX, especialmente a partir de la mitad de la década de los setenta. En contra de lo que pudo parecer en algún momento, la celebración del Concilio Vaticano II apenas ha tenido incidencia en la evolución de los comportamientos. En la web del diario se puede consultar el texto íntegro de la encuesta, con cuadros expresivos de la tendencia en torno a hitos como: 1952; 1965, fin del Concilio; 1978, elección de Juan Pablo II; 2005, muerte de éste y elección de Benedicto XVI. Ahí se ven también otras referencias a la visibilidad de los cristianos, a los problemas de comunicación del mensaje, o al complejo de inferioridad sobre la doctrina en materia de contracepción, aborto, matrimonio de divorciados, homosexualidad.

Como resultaba previsible, los católicos practicantes tienen una edad superior a la media, aunque su distribución por el territorio se mantiene: es más alta en las regiones del noroeste y noreste de Francia, con la novedad de una mayor práctica en los departamentos del oeste parisino, que podría explicarse por el origen socioprofesional.

Por lo demás, el sondeo refleja un amplio pluralismo entre los creyentes, aunque el porcentaje de católicos practicantes que vota a la derecha (38,9% a UMP) o al centro (12,9%) es mayor que el de sus conciudadanos. Si del conjunto de ciudadanos un 28,3% concede su confianza a socialistas, lo hace el 25,6% de los católicos y el 17,9% de los practicantes. Respecto del partido en el poder, UMP, los porcentajes son, respectivamente, 25,1%, 30,6%, 38,9%. Para el centro (Modem): 10,1%, 10,8%, 12,9%. Los partidos verdes y ecologistas reciben 10,4%, 8,3%, 5,8%. En fin, la ultra derecha de FN + MPF cuenta con 10,3%, 11,8%, 13,8%. Y no faltan tampoco votantes para la extrema izquierda y el PC, a pesar de su declive: 7,9%, 5,2%, 3,3%.

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