El teólogo Marciano Vidal acepta el juicio doctrinal del Vaticano para modificar algunos escritos

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El teólogo redentorista español Marciano Vidal, profesor de la Universidad Pontificia de Comillas, modificará algunas de sus posiciones doctrinales en el campo de la moral para hacerlas conformes al Magisterio de la Iglesia, según se lee en una “Notificación” publicada por la Congregación para la Doctrina de la Fe.

La resolución es fruto de casi cuatro años de intercambios entre la Congregación, que es el organismo que ayuda al Papa en la tarea de “velar y custodiar por la doctrina de la fe”, y el propio autor, quien se ha comprometido a reelaborar algunos de sus textos, que hasta entonces no podrán seguir siendo usados para la enseñanza.

La Congregación ha precisado que el hecho de divulgar la notificación, a pesar de haber llegado al acuerdo, se debe a la difusión alcanzada por los escritos del autor y a su influencia tanto en la formación teológica de estudiantes como en la orientación de otros profesores de teología moral (los libros Moral de actitudes y Diccionario de ética teológica se usan en buena parte de los seminarios de países de lengua española).

Entre los planteamientos que llevan a conclusiones prácticas erróneas, la notificación menciona la tesis de Vidal de que “lo propio y específico del ethos cristiano no hay que buscarlo en el orden de los contenidos concretos del compromiso moral”, sino “en el orden de la cosmovisión que acompaña” esos contenidos. En el plano práctico, Vidal “no acepta la doctrina tradicional sobre las acciones intrínsecamente malas y sobre el valor absoluto de las normas que prohíben esas acciones”.

Por lo que se refiere a los contenidos específicos, la notificación subraya que la ética presentada por el autor está más influida por las ciencias humanas y por las diversas orientaciones culturales que por la doctrina moral de la Iglesia. Es una “ética influida por la fe”, pero se trata de “un influjo débil, porque se yuxtapone de hecho a una racionalidad secularizada enteramente proyectada sobre un plano horizontal”. Concretamente, no tienen influencia en los contenidos morales “grandes temas cristianos como la redención, la cruz, la gracia, las virtudes teologales, la oración, las bienaventuranzas, la resurrección, el juicio, la vida eterna”.

Entre las manifestaciones particulares de esos planteamientos se mencionan los puntos de vista del autor sobre la esterilización, la homosexualidad, la procreación responsable, la masturbación, la fecundación artificial, el aborto terapéutico y eugenésico, etc. En muchos de esos puntos el autor expresa juicios morales no compatibles con la doctrina católica, mientras que en otros muestra una posición ambigua.

La notificación explica el tiempo dedicado al intercambio de documentación, profundización y aclaraciones, el sereno punto de llegada, así como el hecho de que “no se enjuicia al autor ni su intención, ni la totalidad de su obra”. Algunos medios de comunicación españoles han intentado presentar al teólogo como un pensador liberal sancionado, que entra en conflicto con la jerarquía de la Iglesia. Pero Vidal ha preferido adoptar un tono conciliatorio, declarándose dispuesto a rectificar.

La Conferencia Episcopal Española, en un comunicado publicado por la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe, explica que Marciano Vidal “ha aceptado el juicio doctrinal formulado por la Congregación”. El autor ha manifestado su disponibilidad “para corregir los errores y ambigüedades de algunos de sus escritos”, lo que se concreta en especial en “reelaborar su obra Moral de actitudes, bajo la supervisión de esta Comisión Episcopal”.

El pasado mes de febrero, la Congregación para la Doctrina de la Fe llegó a un acuerdo similar con el teólogo belga Jacques Dupuis S.J., a propósito del libro Hacia un teología cristiana del pluralismo religioso. En aquella ocasión, los puntos que oscurecían o contradecían la doctrina católica se referían a la mediación salvífica única y universal de Cristo, puesta en duda por algunas teorías según las cuales todas las religiones son para sus seguidores camino de salvación, de modo que la revelación cristiana sería una más entre muchas. Son los mismos temas que motivaron la publicación de la Declaración Dominus Iesus.

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