El diálogo Islam-Vaticano ya tiene fecha: la próxima primavera

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Duración lectura: 3m. 48s.

En octubre del pasado año 138 destacadas personalidades religiosas musulmanas dirigían una carta a Benedicto XVI, en la que proponían hacer un esfuerzo común de entendimiento y diálogo (cfr. Aceprensa 110/07). El Vaticano, a través del cardenal secretario de estado Tarsicio Bertone, respondía al príncipe de Jordania Ghazi bin Muhammad bin Talal (promotor de la carta) comunicando que “Su Santidad desea vivamente recibirlo a usted, Alteza, y a un reducido grupo que usted quiera escoger entre los firmantes de la carta abierta. Al mismo tiempo, se podría organizar una reunión de trabajo entre su delegación y el Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, con la cooperación de algunos Institutos pontificios especializados, como el Instituto Pontificio de Estudios Árabes e Islámicos y la Pontificia Universidad Gregoriana” (cfr. Aceprensa 30-11-2007).

Posteriormente, el príncipe de Jordania respondía señalando que “nosotros, como usted, también consideramos que un completo acuerdo teológico entre cristianos y musulmanes no es posible de suyo por definición, pero a pesar de ello deseamos buscar y promover una instancia común y una cooperación basada en aquello en lo que estamos de acuerdo”.

Ahora, en una entrevista publicada en L’Osservatore Romano (31-12-2007), el cardenal Jean-Louis Tauran, presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, ha anunciado que la reunión con una delegación de los 138 musulmanes firmantes de dicha carta está prevista para la primavera. Antes, en febrero o marzo, tres representantes musulmanes se trasladarán a Roma para preparar las reuniones. Dos de ellos son Yahya Sergio Yahe Pallavicini, imán de la mezquita al-Wahid de Milán, y el teólogo libio Aref Ali Nayed, docente en Cambridge, que en el pasado fue llamado como profesor al Instituto Pontificio de Estudios Árabes e Islámicos. En el mismo mes de febrero el cardenal Tauran se trasladará a la universidad Azhar de El Cairo, la más importante universidad del islam sunita, y tendrá reuniones con la World Islamic Call Society de Libia y con el Royal Institute for Inter-Faith Studies de Amman.

Temas del diálogo

El intercambio de cartas entre el cardenal Bertone y el príncipe de Jordania no permite saber por el momento sobre qué temas se centrará el debate. En la carta del cardenal Bertone, fechada el 19 de noviembre, los temas de discusión propuestos son principalmente tres: “un efectivo respeto de la dignidad de cada persona humana”; “el conocimiento objetivo de la religión del otro”; “el compromiso común para promover el respeto y la aceptación recíproca entre los jóvenes”.

En cambio, la carta del príncipe de Jordania al cardenal Bertone, fechada el 12 de diciembre, recalca que el diálogo católico-musulmán ha de ser en principio “teológico” y “espiritual” y tener como objeto -más que aspectos definidos como “extrínsecos”: los mandamientos de la ley natural, la libertad religiosa y la igualdad entre hombre y mujer- la “Palabra común entre nosotros y vosotros”, o sea, la unicidad de Dios y el doble mandamiento del amor a Dios y al prójimo.

Hace poco más de un año, en un discurso a la curia romana con motivo de la Navidad (22-12-2006), Benedicto XVI expuso claramente sus expectativas en este diálogo con el islam. “En el diálogo con el islam, que es preciso intensificar, debemos tener presente que el mundo musulmán se encuentra hoy con gran urgencia ante una tarea muy semejante a la que se impuso a los cristianos desde los tiempos de la Ilustración y que el concilio Vaticano II, como fruto de una larga y ardua búsqueda, llevó a soluciones concretas para la Iglesia católica”.

El Papa advertía que “por una parte, hay que oponerse a una dictadura de la razón positivista que excluye a Dios de la vida de la comunidad y de los ordenamientos públicos, privando así al hombre de sus criterios específicos de medida. “Por otra, es necesario aceptar las verdaderas conquistas de la Ilustración, los derechos del hombre, y especialmente la libertad de la fe y de su ejercicio, reconociendo en ellos elementos esenciales también para la autenticidad de la religión.”

Al igual que hizo la Iglesia católica, concluyó el Papa, “así también el mundo islámico, con su propia tradición, tiene ante sí la gran tarea de encontrar a este respecto las soluciones adecuadas”.

Fuente: www.Chiesa