El cristianismo visto en las escuelas de países musulmanes

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Duración lectura: 2m. 11s.

El 11 de septiembre ha salido al mercado en Alemania un estudio sobre la imagen del cristianismo en los libros de texto escolares de países islámicos (“Das Christentum in den Schulbüchern islamisch geprägter Länder”, Ed. Lembeck). La investigación, a cargo de profesores de las universidades de Rostock y Erlangen-Nürnberg, da la vuelta a un estudio desarrollado en Alemania en los años 80, que analizó el tratamiento del islam en los libros de texto, y que dio pie a una serie de recomendaciones -llevadas después a la práctica- para suprimir toda “agresividad” y sustituirla por “tolerancia” y una imagen positiva del islam como “religión viva”.

Dado que en Alemania, además de facultades de Teología confesionales, es frecuente que las universidades ofrezcan enseñanzas, no confesionales, de Ciencias de la Religión, se han publicado en los últimos años una gran cantidad de estudios sobre la imagen de religiones no cristianas en Alemania o sobre el cristianismo en países de otras confesiones.

En este primer tomo, bajo la dirección del profesor Klaus Hock, se analizan los casos de Egipto, Turquía, Siria y la Autonomía Palestina, y se espera una nueva entrega el próximo año con resultados de Jordania, Argelia y el Líbano.

En líneas generales, el cristianismo se presenta como una religión carente de identidad propia. Jesús, según el islam, es uno de los cuatro grandes profetas, junto con Abraham, Moisés y el profeta o nabi por excelencia: Mahoma. Sin cuestionar esta visión, aparecen después numerosos matices. En Egipto los investigadores dicen haberse topado con gran hostilidad por parte de las autoridades. El cristianismo aparece aquí como sinónimo del colonialismo y del “imperialismo occidental”. Todo lo contrario ha sucedido en Turquía, donde, según Hock, el Gobierno tendrá en cuenta los resultados de la investigación y, en el futuro, permitirá que una comisión de cristianos analice el tratamiento del cristianismo en los libros de texto para prevenir “presentaciones erróneas”. No explica Hock, sin embargo, quién supervisará esos textos, ya que, debido al laicismo oficial, el gobierno no reconoce a las autoridades cristianas, con la excepción del Nuncio Apostólico, embajador de la Santa Sede.

También son buenos los resultados en Siria (uno de los países musulmanes, aunque con matices, más respetuosos con las minorías religiosas), y en los territorios palestinos. La Autoridad Nacional Palestina, al parecer, se ha sentido bastante halagada por los resultados, y quiere presentarlos como muestra de su tolerancia religiosa.

ACEPRENSA