El catolicismo crece especialmente en África

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Duración lectura: 2m. 24s.

Acaba de presentarse el Anuario Estadístico de la Iglesia que publica la Editrice Vaticana. Se trata de un libro editado primorosamente en papel biblia, de cerca de tres mil páginas, que informa sucinta y ampliamente a la vez sobre lo más destacado de las actividades de la Iglesia Católica en el mundo. Es un texto de consulta obligada para las tareas informativas, también por sus detalladas referencias a personas y circunscripciones eclesiásticas. Encuadernado en tapas de color, algunos se refieren a él con sentido del humor como “el libro rojo de la Iglesia”.

En cualquier caso, permite reflexionar sobre avances y retrocesos cuantitativos del catolicismo en el mundo. Al dar noticia de esta nueva edición, la Sala Stampa del Vaticano ha informado de que entre 2000 y 2008 hay 121 millones de católicos más en el mundo. Como viene sucediendo, el incremento es ligeramente superior al aumento proporcional del número de habitantes del planeta: en total, el número de los bautizados pasó de 1.045 millones en 2000 a 1.166 millones en 2008, con una variación relativa de +11,54%.

Esta vez no se ofrecen datos comparativos con el Islam, muy dependientes de la evolución demográfica en los respectivos países. Hace un par de años se supo que los musulmanes habían alcanzado el 19% de la población mundial, frente al 17,4% de los católicos. Los cristianos -católicos, ortodoxos, anglicanos, protestantes- constituían el 33% de los habitantes del mundo.

El crecimiento del catolicismo no es lineal, sino que presenta diferencias por continentes. Donde más crece es en África, con un incremento del 33,02% entre 2000 y 2008. Le siguen Asia, con el 15,61%; Oceanía, con el 11,39%, y América, con el 10,93%. Europa presenta una situación de práctica estabilidad, con un débil aumento del 1,17%. De este modo, decrece el peso proporcional de los europeos dentro de la Iglesia Católica, que pasa del 26,81% del 2000 al 24,31% en 2008, mientras los africanos llegan del 12,44% al 14,84%.

Aumenta también el número de sacerdotes en esos nueve años, a pesar del menor número de los religiosos: de 405.178 a 409.166. No obstante, resulta significativo el descenso en Europa: si en 2000 el clero europeo constituía el 51,5% del total, en 2008 se reduce al 47,1%. Ahora el 30% está en América, el 13,2% en Asia, el 8,7% en África, y el 1,2% en Oceanía.

Respecto del futuro, es importante el correlativo incremento del número de seminaristas, que aumenta en todas las regiones (de 115.919 en 2007 a 117.024 en 2008), excepto en Europa, donde disminuye un 4,3%. Frente a quienes repiten la tesis de que la exigencia del celibato a los candidatos al sacerdocio en la Iglesia latina es un obstáculo, no parece ser así en África o Asia, donde sigue creciendo el número de seminaristas. Se comprueba una vez más que lo decisivo es la vitalidad del catolicismo en cada región.