El aliento de un sacerdote alemán en el París ocupado

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Duración lectura: 1m. 50s.

El pasado 1 de marzo, el canciller alemán Helmut Kohl intervino en Chartres (Francia) en un homenaje que conmemoraba el cincuentenario de la muerte del sacerdote alemán Franz Stock, cuya labor se centró en la reconciliación franco-alemana después de la guerra. El 25 de febrero Kohl publicó en Le Monde un artículo sobre la figura de Stock.

(…) Desde 1934 Franz Stock fue capellán de la comunidad alemana en la capital francesa. En 1941 fue nombrado capellán de las prisiones en el París ocupado. Hasta 1944 acompañó en sus últimas horas, previas a su ejecución, a más de un millar de franceses. Su diario ofrece un testimonio conmovedor del destino de esos franceses que combatieron en la Resistencia por la liberación de su patria y que lo pagaron con la vida.

En plena guerra, Franz Stock se ocupó especialmente de las personas que los nacionalsocialistas consideraban enemigas y perseguían encarnizadamente. Ayudó a los detenidos siempre que pudo. Entraba secretamente en contacto con las familias, procuraba libros a los prisioneros, les prodigaba palabras de consuelo y les preparaba para la última prueba, fuesen cristianos, judíos o ateos. Para él sólo contaba la dignidad humana.

Una vez liberada Francia, se ocupó de los heridos y prisioneros de guerra alemanes. La experiencia de la guerra había reforzado su voluntad de obrar en favor del entendimiento entre franceses y alemanes. Con este espíritu, Stock se encargó de la dirección de un seminario sacerdotal en un campo francés de prisioneros en las afueras de Chartres.

Franz Stock no ha sido un político, pero tenía plena conciencia de la significación política de sus actos. Conocía los abismos que el nacionalismo y el odio, y sobre todo la mentira del rencor hereditario, habían cavado entre nuestros pueblos. (…) ¿Quién se habría atrevido a pensar entonces que la cooperación entre Francia y Alemania sería el motor de la integración europea? Hombres de Estado como Konrad Adenauer o Robert Schuman han seguido con clarividencia y determinación la vía que otros como Franz Stock habían trazado y abierto con su actuación personal. (…)

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares