Neruda: cáncer, no asesinato

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Duración lectura: 1m. 32s.

Era tentador añadir un crimen más a la cuenta de Pinochet y poner una aureola de mártir político del comunismo sobre el cadáver de Pablo Neruda. Pero no. Siete forenses han esclarecido que la causa de la muerte del Premio Nobel de Literatura fue el cáncer de próstata que padecía. En el informe médico contradicen la tesis de su chófer, Manuel Araya, que aseguró que había sido envenenado durante su estancia en el hospital. Tras sus declaraciones, el Partido Comunista, al que pertenecía el escritor, interpuso en 2011 una querella basándose en su testimonio. Todas las pruebas practicadas apuntan a que murió debido al cáncer de próstata. Los exámenes realizados a los restos de Neruda han tenido lugar en España, Estados Unidos y Chile.

La muerte de Neruda, ocurrida el 23 de septiembre de 1973, 12 días después del derrocamiento y muerte de su amigo, el presidente Salvador Allende, podía dar lugar a intrigas e insidias sobre su muerte. Sin embargo, el doctor Patricio Bustos, director del Servicio Médico Legal (SML) de Chile, sostiene que los análisis toxicológicos efectuados en los restos óseos de Neruda “acreditan la presencia de productos farmacéuticos para el tratamiento de enfermedades cancerosas, específicamente del cáncer de próstata” y descartaron la presencia de agentes químicos relevantes.

Por otro lado, el juez Mario Carroza continúa sin archivar el caso porque faltan pruebas “que confirmen que el cuerpo corresponde a Pablo Neruda”. Por ello ha encargado paralelamente un estudio de ADN para determinar que los restos que se analizan correspondan efectivamente a los de Neruda. El juez no descartó la realización de nuevos exámenes: “si es necesario nuevas pericias se van a hacer y el tiempo que sea necesario”.