Habla Juan Pablo II: Democracia con valores

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Palabras pronunciadas con motivo de la asamblea plenaria del Consejo pontificio Justicia y paz (L’Osservatore Romano, 15-XI-96).

(…) La doctrina social de la Iglesia condena todas las formas de totalitarismo, puesto que niegan la dignidad trascendente de la persona humana (cf. Centesimus annus, 44); y, además, expresa su estima por los sistemas democráticos (cf. ib., 46), concebidos para asegurar la participación de los ciudadanos (cf. Gaudium et spes, 75), según el sabio criterio del principio de subsidiariedad. Este principio supone que el sistema político reconoce el papel esencial de las personas, de las familias y de los diferentes grupos que componen la sociedad civil.

Sin embargo, existe un motivo de inquietud: en numerosos países la democracia, tanto si se ha afirmado después de mucho tiempo como si ha comenzado recientemente, puede correr peligro por puntos de vista o conductas que se inspiran en la indiferencia o el relativismo en el campo moral, ignorando el auténtico valor de la persona humana. Una democracia que no se funda en los valores propios de la naturaleza humana corre el riesgo de comprometer la paz y el desarrollo de los pueblos.

Frente a esas situaciones, los cristianos están llamados a reaccionar con la fuerza que les viene del Evangelio de Jesucristo y del patrimonio iluminador de la doctrina social de la Iglesia. En particular, corresponde a los fieles laicos enriquecer con valores humanos y cristianos la práctica democrática de los pueblos, mediante una acción educativa inteligente y continua: formar en la honradez, en la solidaridad, en la atención a los más necesitados.

Diccionario de citasØ Anne Atkins, novelista británica, anglicana, ha despertado las iras del lobby homosexual, por criticar en un programa de la BBC la idea de que su Iglesia debe aprobar la homosexualidad. En unas declaraciones al Daily Telegraph (14-X-96), da un razón escriturística de su actitud: “Cuando Dios creó al hombre y decidió que no era bueno que estuviera solo, no creó otro hombre”.Ø “En los paquetes de cigarrillos se advierte a las embarazadas que fumar puede dañar al hijo que esperan. Pero en cuanto una mujer dice que desearía no estar embarazada, empezamos a hablar de ‘seres humanos en potencia’ o ‘productos de la concepción’. El verdadero status del feto -es decir, lo que es en verdad- se ha convertido en una cuestión de preferencia”, escribe Hugo Gurdon en Daily Telegraph (3-X-96).Ø “Hace treinta años -declara el filósofo francés Michel Serres-, cuando hablaba a mis alumnos de política, me escuchaban. Cuando les hablaba de religión, se reían. Ahora ocurre lo contrario”. (Le Monde, 7-XI-96).

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