Ex comunistas reciclados

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Duración lectura: 3m. 1s.

En diversos países de Europa Central y del Este, los ex comunistas siguen gobernando o han vuelto al poder, reciclados como partidos socialistas. Por lo general, el apoyo que encuentran no es debido a la ideología -también ellos han abandonado el marxismo- sino a su experiencia de gobierno y a su conocimiento de los mecanismos del poder.
Polonia

En las elecciones legislativas de septiembre de 1993, resultó vencedora la Alianza de Izquierda (ex comunista) con el 20,4% de los votos, seguida por el Partido Campesino (15,4%), que durante el régimen anterior fue un compañero de viaje de los comunistas. Ambos partidos formaron un gobierno de coalición, dirigido por el líder del Partido Campesino, Waldemar Pawlak, que cuenta con la mayoría absoluta en el Parlamento.

Eslovaquia

Desde su separación de la República Checa en enero de 1993, estuvo gobernada por el nacionalista Vladimir Meciar. El conflicto con el presidente de la República, Michal Kovac, y la desunión en la coalición gobernante, hizo que Meciar fuera destituido en marzo de 1994. El nuevo gobierno, dirigido por Jozef Maravcik, es una amplia coalición que va desde los demócratas cristianos a los ex comunistas. Éstos ocupan siete carteras entre las más importantes.

Lituania

En las elecciones de noviembre de 1992, los lituanos dieron la espalda al movimiento nacionalista Sajudis, que gobernaba hasta entonces, y apoyaron con el 47% de los votos al Partido Demócrata del Trabajo, encabezado por Algirdas Brazauskas, ex secretario del partido comunista lituano. Éste había roto sus lazos con Moscú en 1989 y apoyó la independencia. Brazauskas fue elegido presidente de la república en las elecciones presidenciales de febrero de 1993. Los dirigentes del partido de Brazauskas han abandonado gran parte de su antigua ideología, y quizá muchos ni siquiera eran ya comunistas antes de la independencia. Frente a los nacionalistas que protagonizaron la transición, ellos hacen valer su experiencia de gobierno en un momento en que lo prioritario es salir de la crisis económica.

Letonia

Letonia sigue gobernada por el mismo equipo de ex comunistas que llevó al país a la independencia. En las primeras elecciones generales, en junio de 1993, triunfó con el 32,4% de los votos el partido de la Vía Letona, dirigido por el ex comunista Anatolijs Gorbunovs, integrado por antiguos miembros del PC y jóvenes tecnócratas.

Ucrania

En el nuevo Parlamento, elegido en abril de este año, los comunistas son la fracción más numerosa. El actual presidente Leonid Kravchuk, que en su época fue secretario de ideología en el partido comunista ucranio, consiguió astutamente ser elegido presidente en diciembre de 1991. Ahora intenta, todavía sin éxito, aplazar las elecciones presidenciales, que están fijadas para el próximo junio. Sus ex correligionarios comunistas no han presentado candidato a las elecciones presidenciales, pero apoyarán al líder de los socialistas ucranios.

Rumania

Rumania es el país en que la ruptura con el antiguo régimen comunista es menos neta. Después de dos elecciones presidenciales y dos generales, sigue mandando el presidente Ion Iliescu, con el apoyo de los pilares del régimen anterior. Su partido, el Frente de Salvación Nacional, no dispone más que del 34% de los escaños del Parlamento, pero cuenta con el respaldo de otros partidos ultranacionalistas. El gobierno de “expertos”, nombrado tras las últimas elecciones legislativas de septiembre de 1992, sigue una tímida política de reformas. Rumania ostenta el récord de lentitud de los países ex socialistas en las privatizaciones, pues sólo se ha vendido un 2% de las propiedades estatales.

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares