Desciende la llegada de combatientes extranjeros al Estado Islámico

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Duración lectura: 1m. 30s.

El número de combatientes extranjeros que viajan a Irak y Siria para unirse a las filas del Estado Islámico (EI) ha descendido bruscamente en el último año, afirma un artículo de The Wall Street Journal (WSJ). Según el general Peter E. Gersten, subcomandante de operaciones e inteligencia de la campaña militar liderada por Estados Unidos, hace un año el número de reclutas procedentes de Oriente Medio y Europa oscilaba entre los 1.500 y 2.000 al mes; actualmente se incorporan unos 200 al mes.

Gersten atribuye el menor flujo a los avances conseguidos por EE.UU. y sus aliados en el campo de batalla. También asegura haber detectado “un aumento en la tasa de deserciones entre los combatientes [del EI]”, así como “una fractura en la moral de las tropas” yihadistas.

Recientemente, el gobierno estadounidense ha autorizado el envío de 250 militares a Siria –que se sumarán a los 50 enviados anteriormente–, y otros 217 más a Irak –que suman un total de 4.000 en ese país–. Desde el inicio de la campaña militar, en agosto de 2014, la coalición liderada por EE.UU. ha llevado a cabo unos 12.000 ataques en ambos países. No obstante, el EI todavía mantiene bajo su dominio un amplio territorio que abarca ciudades como Raqqa, Mosul o Faluya.

En la caída de reclutamientos podría haber influido también un cambio de estrategia por parte del EI, observa el periodista del WSJ Paul Sonne. “Al principio, el EI animaba a sus seguidores extranjeros a venir a su autoproclamado califato para tomar las armas y unirse a la lucha contra el gobierno sirio. Pero los expertos dicen que el grupo incita cada vez más a sus adeptos en Occidente a quedarse en casa y a perpetrar ataques allí”.