En 2013, bajo los auspicios de la Administración Obama, un grupo de científicos liderados por el neurobiólogo español Rafael Yuste pusieron en marcha el proyecto BRAIN. El programa sigue vigente y hoy cuenta con más de 550 laboratorios y una financiación por parte de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) norteamericanos de más de 6.000 millones de dólares, partida a la que hay añadir recursos obtenidos de otros fondos, públicos y privados, de investigación.
El objetivo principal de BRAIN es mapear detalladamente la actividad neuronal e impulsar el desarrollo de las neurotecnologías. Además de los propósitos asistenciales o terapéuticos –avanzar en el estudio de enfermedades como el alzhéimer, el párkinson o la epilepsia–, investiga la me…
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