Mati es un niño que, en apariencia, lo tiene todo: unos padres que lo quieren, una buena amiga y una vida tranquila en el campo. Pero su mundo se resquebraja cuando su padre abandona el hogar. Incapaz de comprender del todo lo que ocurre, asiste desconcertado a la transformación de su casa, donde el silencio sustituye a las risas y la tristeza parece instalarse definitivamente: «Eran una familia feliz antes de que comenzaran esas conversaciones en voz baja, las miradas enfadadas, las palabras extrañas y frías que volaban como aviones de caza. Lanzaban bombas hechas de reproches. Un gran estruendo, una guerra en casa. Y no había donde esconderse. Después, ni siquiera estaban esos aviones. Solo mamá aquí y papá allá».
Barbara Kosmowska se ade…
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