Touraine esboza una sociología que busca el equilibrio entre la importancia de la cultura como elemento configurador de la sociedad y la perspectiva universalista de los derechos humanos.
Matlary critica la falta de fundamentación de los derechos humanos y advierte contra el peligro de que los derechos se encuentren al servicio del poder político.
Casos juzgados en el Tribunal Internacional de La Haya para la ex Yugoslavia muestran cómo la guerra puede convertir a personas corrientes en genocidas despiadados.