En el primer centenario del escritor y naturalista Gerald Durrell, su viuda ha seleccionado algunos textos de sus numerosos libros, con los que traza una completa autobiografía.
A través de capítulos cortos y de gran fuerza expresiva, el autor realiza un sentido homenaje a la vida de su padre, buscando algo de luz entre tanto dolor.
Por las páginas de estas nostálgicas memorias desfilan muchos personajes de carne y hueso y muchos recuerdos infantiles del autor ligados al pueblo sevillano de Aznalcázar.
Cuando lleva un año en Darrowby, un pueblo de Yorshire, Herriot comienza a escribir sus impresiones sobre la vida como veterinario primerizo en el mundo rural.
En 1937, un marino español y un grupo de mercenarios intentarán destruir, desde una isla del mar Egeo, los barcos soviéticos que abastecen al ejército republicano.