Parejas homosexuales: incapacidad no es lo mismo que infertilidad

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Duración lectura: 2m. 24s.

La gran baza que el activismo gay está jugando en el caso del matrimonio entre personas del mismo sexo es la de la “discriminación”, y para ello se esfuerza en limar todas las diferencias entre las parejas heterosexuales y las homosexuales, de forma que aparezcan ante la ley como absolutamente iguales y merecedoras de los mismos derechos.

Frente a la objeción de que las uniones del mismo sexo no pueden tener hijos, los abogados de la causa gay aducen que la infertilidad en una pareja heterosexual nunca ha sido impedimento para reconocer su matrimonio, y tampoco debería serlo en el caso de las homosexuales.

En un artículo publicado en MercatorNet, Robert R. Reilly explica la diferencia de base entre estos dos tipos de “infertilidades”-o más bien, entre la infertilidad y la incapacidad– , una diferencia tan nuclear que debe recibir un tratamiento legal diverso.

“Las relaciones homosexuales son esencialmente estériles, mientras que las heterosexuales lo son solo accidentalmente”, distingue Reilly. “De hecho, propiamente hablando, no se puede llamar a las dos estériles en el mismo sentido. […] La infertilidad se debe aplicar solo a las relaciones heterosexuales de aquellos que, en el ejercicio de su capacidad sexual, han sufrido algún tipo de problema congénito o una enfermedad temporal”.

“Las cosas o las acciones que no poseen capacidad procreativa no pueden ser llamadas con propiedad infértiles, porque no tienen la posibilidad de serlo. Por eso no tiene sentido utilizar este adjetivo para una piedra. De la misma manera las relaciones homosexuales no tienen esa potencialidad”..

“Todas las parejas heterosexuales se vuelven infértiles debido a la edad: ¿significa eso que la naturaleza de sus relaciones cambie? No, el acto sexual no es menos marital o generativo en su naturaleza porque siempre descansa sobre la unión de esa pareja ‘en una sola carne’, algo que nunca se puede predicar de la unión homosexual. […] La sodomía, por su naturaleza y en todas las circunstancias, es un acto no procreativo”.

“Convertirse en ‘una sola carne’ no es un aspecto opcional para que haya matrimonio. Si un miembro de la pareja no puede o no quiere consumar el matrimonio, entonces no puede haber matrimonio, ni por tanto existe un derecho a reconocerlo”.

“En términos legales, la esposa que pide la anulación del matrimonio por razón de impotencia tiene que probar que la impotencia o incapacidad física del esposo es permanente e incurable, y así era en el momento del matrimonio. Cualquier unión entre dos hombres o dos mujeres reúne fácilmente estos criterios para ser anulada”.

“Efectivamente el reconocimiento del matrimonio no debe descansar en la fertilidad o infertilidad de la pareja, sino en la capacidad, en la consumación del convertirse en ‘una sola carne’. Aunque solo sea por ese requisito, no se puede hablar de matrimonio homosexual”.