Más de 120 países dan permisos pagados por maternidad

Las legislaciones de los Estados protegen cada vez más la maternidad en el ámbito laboral, como resalta el informe que acaba de publicar la Oficina Internacional del Trabajo (OIT). Hoy hay más de 120 países en que la ley prevé el derecho de las trabajadoras a permisos pagados por maternidad y a otras prestaciones de salud. Las excepciones entre los países industrializados son Australia, Nueva Zelanda y Estados Unidos, donde el permiso es sin paga.

La situación ha cambiado mucho desde 1919, cuando la OIT propuso el primer Convenio para la protección de la maternidad. Entonces sólo nueve países concedían a las mujeres empleadas prestaciones por maternidad. Este convenio establece hoy una licencia mínima de 12 semanas, requisito que cumplen las legislaciones de 119 de los 152 Estados miembros de la OIT.

Pero, si bien el permiso pagado es algo corriente entre los países industrializados, los niveles de prestación no son uniformes. Desde el punto de vista legal, el Convenio establece, para los países donde interviene la Seguridad Social, que ésta pague no menos de dos tercios del sueldo, manteniendo íntegras las prestaciones médicas. De hecho, en todos los países europeos -salvo en Suiza- y en la mayoría de los países de América, los que pagan son los diversos sistemas de Seguridad Social, que casi siempre cubren el 100 por ciento del sueldo último de la mujer. En cambio, en el resto del mundo el pago del permiso corre a cargo del empleador (normalmente porque no existe un sistema de Seguridad Social), o se reparten los gastos entre el empleador y el Estado.

Además de justo, pagar a la madre que deja de trabajar resulta vital al menos en el 30% de los hogares del mundo, donde el trabajo de la mujer es la principal fuente de ingresos. Sólo en la India -que tiene un sistema mixto y con el mínimo de 12 semanas pagadas al 100% del sueldo-, se estima que 60 millones de personas viven en hogares mantenidos únicamente por mujeres. En Europa, 59% de las trabajadoras aportan al menos la mitad de los ingresos del grupo familiar. Esa tasa es del 55% en Estados Unidos.

Los países que dan permisos pagados por maternidad más prolongados son la República Checa (28 semanas), Hungría (24 semanas), Italia (5 meses), Canadá (17 semanas), España y Rumania (16 semanas). Dinamarca, Noruega y Suecia prevén permisos pagados, de los que pueden beneficiarse la madre o el padre, aunque una parte del permiso está reservada a la madre.

Pero el informe confirma que los convenios colectivos negociados entre los sindicatos y los empleadores permiten a menudo aumentar la duración de los permisos.

Estados Unidos desentona, entre los países desarrollados. Con una ley de 1993 aseguró un permiso de 12 semanas por nacimiento de un hijo (que pueden repartirse padre y madre). Sin embargo, el permiso no está remunerado y la ley sólo obliga a las empresas con 50 o más trabajadores. Para remediar esos defectos, algunos Estados o Territorios (Rhode Island, Hawai, Nueva Jersey, California, Nueva York y Puerto Rico) han establecido el derecho a prestaciones pagadas de maternidad.

Otro punto esencial del informe se refiere a la garantía legal de que las mujeres no pierdan el empleo por ausentarse del trabajo con los permisos de maternidad. El panorama está mejorando en zonas en desarrollo: al menos en 29 países de Asia y África se ha prohibido por ley el despido durante el permiso de maternidad.

Pero la OIT también señala que la protección contra el despido ha de abarcar el periodo que sigue a la reintegración al trabajo. En estos momentos el tiempo de protección difiere notablemente según los países, desde los 30 días previstos en Bélgica hasta las 15 semanas en Malí y Senegal.

Algunos países limitan la maternidad al condicionar el derecho de permiso pagado al número de hijos que tenga ya la trabajadora o a la frecuencia del nacimiento de éstos, o a ambos factores, así como a la antigüedad de la mujer en el servicio o a los horarios de trabajo. En Nepal, las empleadas tienen derecho a dos permisos de maternidad (dos partos) en su vida activa; en Barbados, Egipto, Granada, Jamaica y Zimbabue, a tres permisos. En Bahamas y Tanzanía, la trabajadora puede tomar permiso de maternidad sólo cada tres años.

En casi todas partes, el derecho de este permiso maternal requiere que la mujer haya trabajado un tiempo mínimo al servicio del mismo empleador.

El informe de la OIT señala también que hasta ahora sólo 36 países, casi todos ellos industrializados, han promulgado leyes acerca de los permisos parentales. Los países nórdicos han adoptado las políticas más ventajosas para los padres que trabajan, entre las que figuran el pago de indemnizaciones por la pérdida de ingresos y los subsidios familiares.

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares