La nueva número dos del Partido Laborista, una política atenta a la familia

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Duración lectura: 1m. 59s.

Además de elegir a su nuevo líder, el partido laborista británico ha escogido también a la persona que ocupará el segundo puesto dentro del partido y del equipo de gobierno de Gordon Brown, sucesor de Tony Blair en ambos cargos. La ganadora ha sido Harriet Harman, que se impuso en una ronda de votaciones a otros cinco candidatos y que en la última superó por poco a Alan Johnson, actual ministro de Educación en el gabinete de Blair.

Desde que Harman iniciase su carrera para acompañar a Brown en la dirección del partido, uno de sus mensajes fundamentales ha sido la insistencia en las políticas familiares. Al tiempo que el líder conservador, David Cameron, ha hecho de la protección a la familia uno de los pilares sobre los que asienta su propuesta de renovación, Harman ha tratado de ofrecer una alternativa desde el lado laborista proponiendo medidas que respondan a las necesidades de las familias británicas.

Hace unos meses, la diputada laborista recomendaba a las mujeres británicas “no tener los hijos tan tarde como yo” -tuvo tres entre los 32 y los 37 años-, y consideraba que “debería ser la salud y bienestar de madres e hijos, y las decisiones personales, no el mercado laboral, lo que determinara la edad para tener hijos”. Recientemente, tuvo un encuentro en Internet con las participantes de los foros de Netmums, que cuenta con 270.000 miembros. Pidió la opinión de las madres acerca de diez temas, entre ellos la baja maternal, horarios flexibles, cuidado de los hijos enfermos… Harman se encuentra en la tesitura de plantear algo diferente a las políticas familiares que ha practicado el laborismo de Blair, que se han centrado fundamentalmente en el apoyo económico a las familias monoparentales, sin lograr frenar la crisis familiar ni sus consecuencias, tal y como criticó un estudio del partido conservador (ver Aceprensa 140/06).

La National Society for Children and Family Contact (NSCFC), organización que trabaja para lograr mayor estabilidad de las familias y mantener el contacto entre los hijos y ambos padres incluso en casos de separación y divorcio, criticó duramente a Harman hace unos días por el apoyo que esta brindó por escrito en los años noventa a la idea de que el padre no es necesario para el desarrollo de los hijos.