Una iniciativa popular obliga a reconsiderar el matrimonio gay en Finlandia

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Duración lectura: 3m. 8s.

En 2014 Finlandia se convirtió en el último de los países nórdicos en legalizar el matrimonio homosexual. Pero ahora una iniciativa popular obliga a debatir la derogación de este cambio.

Finlandia contaba desde 2002 con una ley de uniones civiles que reconocía las parejas del mismo sexo y les permitía la adopción. Pero luego se pretendió convertirlas en matrimonio. Antes de su aprobación definitiva distintas propuestas fueron derrotadas en el parlamento. Una comisión del Parlamento rechazó en 2013 por ligera mayoría la admisión a trámite del proyecto de matrimonio gay. Tuvo que ser una iniciativa legislativa popular, respaldada por 166.000 firmas, la que finalmente permitió el comienzo de la discusión parlamentaria en 2014.

Con una ajustada mayoría, 105 votos a favor y 92 en contra y una ausencia, el parlamento aprobó el 12 de noviembre de 2014 el texto que legalizaba el matrimonio gay. Pero hace falta legislación adicional, de modo que su entrada en vigor está fijada para marzo de 2017.

Pero ahora se enfrenta a un obstáculo imprevisto. El pasado julio una iniciativa que parte de la Asociación por el Verdadero Matrimonio ha logrado reunir, pocos meses después de la aprobación de la ley del matrimonio homosexual, las 50.000 firmas (en un país de menos de cinco millones y medio de habitantes) que exige la legislación para debatir la revocación de la normativa en el parlamento. Los organizadores aun cuentan con dos meses y medio para seguir recogiendo apoyos.

Para justificar la derogación de la enmienda a la Ley de matrimonio, los solicitantes invocan la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño, así como la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Los niños tienen el derecho natural a tener un padre y una madre. También indican que la actual ley, tal como está redactada, podría dar lugar a restringir la libertad de expresión.

Además en abril se celebraron las elecciones parlamentarias en las que triunfó el opositor Partido del Centro del empresario millonario Juha Sipilä, aunque quedó lejos de la mayoría absoluta y tuvo que buscar aliados para formar gobierno.

El Partido de Centro, que es considerado en Finlandia una organización liberal, obtuvo el 21,1% de los votos y 49 de los 200 escaños del Parlamento. Segundo quedó el partido Verdaderos Finlandeses, de carácter populista y nacionalista, que cuenta con 38 representantes, mientras que el tercer puesto correspondió al conservador Partido Coalición Nacional, que cuenta con 37 representantes. Una coalición de estos tres partidos gobierna Finlandia desde el 28 de mayo. Al frente y como Primer Ministro está el liberal Juha Sipilä, que en su momento votó contra la ley aprobada.. La coalición de estos tres partidos suma 124 escaños de un total de 200. De todos estos partidos del gobierno, donde encuentra más apoyos la petición que pide la revocación del matrimonio gay es en el partido Verdaderos Finlandeses liderado por el católico Timo Soini. El partido que tiene una postura más firmemente opuesta al matrimonio gay es el Partido Demócrata Cristiano, pero sólo cuenta con cinco escaños.

Recientemente, el ministro de Justicia, Jari Lindström, ha escrito en su blog que la gestión de la actual ley le hace sentir “incómodo” y que la gente que sabe de su postura contraria al matrimonio gay le está “acosando”. Estas palabras han creado la polémica.

La iniciativa popular ha pasado ahora al Centro de Registro que tendrá que verificar que las firmas de apoyo provienen de ciudadanos finlandeses. Luego pasaría a la Comisión de Asuntos Jurídicos del Parlamento y, si todo está conforme, podría ser objeto de debate parlamentario en 2016.