Francia simplifica la adopción

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

El pasado 17 de enero, la Asamblea nacional francesa adoptó en primera lectura una proposición de ley que simplifica el proceso para que los matrimonios franceses puedan adoptar niños nacidos en el país o extranjeros. Hubo consenso general entre los partidos de centro y los comunistas; el partido socialista se abstuvo.

El texto -preparado por el genetista y diputado Jean François Mattéi- se basa en la idea de que la adopción consiste en dar padres a un niño y no un niño a una pareja. De acuerdo con este criterio, no permite la adopción por parte de parejas de hecho o de uniones de homosexuales (ver servicio 26/95). Los nuevos padres deberán tener al menos 28 años -antes eran 30- y llevar casados dos años, en lugar de cinco. Una mujer soltera puede ser candidata a la adopción en casos excepcionales. De la anterior ley se mantiene una diferencia de edad mínima de 15 años entre los padres y el niño, y se introduce como novedad la diferencia máxima de 45 años.

Durante el debate ni tan siquiera se planteó la posibilidad de adopción por parte de parejas homosexuales. “Institucionalizar la adopción por parejas homosexuales vendría a ser aceptar como referencia este modelo familiar. No creo que esto sea deseable”, ha declarado Mattéi.

El nuevo proyecto mantiene la posibilidad de dar a luz en el anonimato y abandonar el niño para que sea adoptado. En Francia, cada año unas 700 mujeres se acogen a esta posibilidad legal. El objetivo es evitar los abandonos salvajes, y limitar el número de infanticidios y de abortos. El anonimato de la madre se intenta conciliar con el posible deseo del hijo adoptado de conocer en el futuro sus orígenes.

Por eso, se podrán recoger de los padres naturales datos no identificadores, como su edad, su nacionalidad, ciertas características físicas, su religión, su profesión, etc. Aunque, bajo ciertas condiciones, el niño, si lo desea, podrá conocer algunas informaciones sobre ellos que no revelen su identidad.

Con la nueva ley, los padres adoptivos que no estén contentos con el nuevo niño tendrán sólo seis semanas, en lugar de tres meses, para retractarse. Los padres que adoptan a un niño adquieren el derecho a los subsidios y permisos parentales por educación, así como a las ayudas por hijo.

De coordinar las adopciones en el país se ocupa el Organismo nacional de concertación de la adopción (ONCA), que además asegura la cooperación con las instituciones extranjeras.

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares